
El creador de esa belleza que ven arriba se llama Andrey Chirkov, un joven diseñador ruso que inventó el mouse Mouser, compuesto con diferentes materiales, desde madera hasta metal.
A partir de los materiales, Chirkov ha puesto el acento en lograr un aspecto llamativo, que rescata la estética steampunk, en la que lo viejo y lo nuevo se dan la mano y conviven plenamente. El diseño tampoco se queda atrás: los botones parecen estar suspendidos en el aire, pero funcionan a la perfección, sin ningún tipo de problemas. El interior está sostenido por una estructura metálica que alberga los componentes electrónicos, la rueda y los botones comando.
La dirección de arte del Mouser corrió a cargo de Slava Sakyan, que siguió de cerca las etapas de fabricación y aportó sus ideas artísticas.
Por supuesto, existe un único ejemplar, y por lo pronto no hay mayores intenciones de comenzar su producción en serie, dado el gran presupuesto utilizado, que eleva el precio final considerablemente.



