A primera vista, esta ultrabook de Acer, tiene un diseño especial y diferente. Es bastante guapa, si es que se puede utilizar ese término para un ordenador.
Está construida en aluminio y magnesio. Su parte más gruesa mide 13 milímetros. Tiene un sistema de cepillado para evitar rayas posteriores.
Tiene casi todas sus conexiones en la parte posterior, exceptuando el jack de audio y micro y el puerto para tarjetas SD.
Las demás, se ubican en una franja de plástico en color negro que le quita un poco la hermosura, pero como es trasero no es tan visible.
En esta zona, podemos encontrar un HDMI de tamaño estándar, dos USB 2.0 y puerto de carga.
La batería de esta Acer Aspire S3 no es extraíble, algo que le suma algunos puntos en contra. Otra de las desventajas, más que nada estéticas, es que está rematada con tornillos, bien al estilo Frankestein.
En cuánto a la pantalla, les contamos que tiene un acabado brillante, ideal para no tener problemas con las luces directas. Tanto el ángulo de visualización como los colores son increíbles.
Si nos ubicamos en el teclado, nos damos cuenta que no está retro iluminado, pero al parecer es cómodo. El trackpad es bastante grande.
Con respecto a la refrigeración, oficialmente se confirma que no posee problemas de apagado por calentamiento excesivo.
Según el presidente de operaciones globales de Acer, Campbell Kan, luego de dos horas de uso, la Aspire ni siquiera está tibia.
Esto se debe a que se toma aire desde las rendijas del teclado y sale por el único ventilador extraplano, ubicado en la parte posterior del equipo.
Hasta aquí lo que se puede saber de esta nueva ultrabook de Acer. Aún no hay datos oficiales sobre procesador, memorias y sistema operativo.
Creemos que en breve se detallarán estas características, así como también fecha de lanzamiento y precio aproximado para el mercado español.
Fuente: XATAKA



