AF-M315E, el primer combustible ecológico para cohetes

AF-M315E

Uno de los principales inconvenientes y donde más gasto a nivel económico y de espacio se necesita a la hora de lanzar cualquier tipo de cohete está precisamente en las enormes necesidades de combustible. Por otro lado y en términos de contaminación, hablamos de un impacto bastante importante, quizá no sea lo mismo, en cuanto a número, a lo que puede contaminar un gran país al año pero eso no significa que no se deba tener en cuenta.

Debido precisamente a esto y a las quejas que llevamos años escuchando no es de extrañar que NASA, en colaboración con otras agencias espaciales del planeta, se ha dispuesto a crear un nuevo combustible ecológico con el que conseguir que estos lanzamientos sean mucho menos contaminantes. Este nuevo combustible ha sido denominado por NASA con el nombre de AF-M315E donde encontramos una especie de mezcla basada en nitrato de amotino hidroxilo en lugar de basarse en la contaminante hidrazina utilizada hasta el momento.

El uso del nuevo combustible AF-M315E conlleva un rediseño en todos los sistemas de un cochete

Como suele ocurrir con todo lo que tiene que ver con NASA y sus cohetes, no solo se ha estudiado la forma de conseguir con el AF-M315E un combustible mucho menos contaminante, sino que a su vez se está intentando que este pueda ofrecer un rendimiento mucho más alto al actual. Por otro lado y según se ha publicado, el nuevo combustible destaca por se mucho menos tóxico, lo que significa que se podrá manejar la mezcla con mayor soltura, a la vez que se ha conseguido reducir los tiempos de preparación. Por último destacar que el AF-M315E necesita menos energía para mantenerse en un estado de uso aceptable al tener un punto de congelación más bajo.

Este nuevo combustible será probado por primera vez en 2017, por el momento sabemos que tanto la maquinaria como los sistemas de combustible acaban de pasar todas las pruebas necesarias por lo que tan sólo queda esperar una fecha el próximo año para probar probar el combustible en un pequeño satélite donde se intentará demostrar la capacidad del AF-M315E para poder realizar varias maniobras. Aun queda por el camino numerosas pruebas y alguna que otra desagradable sorpresa, consecuencias de utilizar un combustible completamente nuevo para el que un sinfín de sistemas deben ser actualizados en consonancia.

¿Por qué es necesario ahora este desarrollo? Hay que tener en cuenta que, aunque por el momento la contaminación efectuada en el lanzamiento de un cohete no es demasiado seria, básicamente porque durante 2015 fueron lanzados unos 40 cohetes al espacio, lo cierto es que se espera que para 2020 esta cifra se eleve hasta los 1.000 cohetes anuales, cifra mucho mayor en todos los aspectos.


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