Utilizando CO2 para generar electricidad limpia

CO2

Muchos son los gobiernos, lamentablemente no el nuestro, que apuestan por el uso de energías renovables limpias como modo de sustentación. Gracias a esto cada vez son más las plantas solares que son abiertas a lo largo y ancho del mundo, una energía que también tiene sus inconvenientes ya que no se genera en las cantidades necesarias si el sol no brilla mientras que, un soleado día puede producir excedentes que no pueden ser almacenados. Debido a esto son muchos los equipos de ingenieros que estudian otro tipo de formas de tener energía eléctrica disponible siempre que sea necesario.

Para intentar resolver este problema Stepehn Sanborn y su equipo de investigadores intentaron almacenar el calor generado por las plantas de energía solar térmica en dióxido de carbono. Estas centrales concentran los rayos solares mediante grandes campos de espejos y utilizan el calor para generar vapor que hace girar a su vez una turbina. El CO2 o dióxido de carbono funciona como una batería que puede liberar rápidamente la energía durante los picos de demanda.

Para conseguir esto se ha creado un diseño en dos parte. Por un lado se recoge la energía térmica del sol y la almacena en un líquido de sales fundidas mientras que por el otro se utiliza la electricidad excedente de la planta de energía solar térmica para calentar una piscina de CO2 de forma que consiga convertirlo en hielo seco. Durante la generación de energía, la sal libera el calor que consigue expandir el CO2 frío en un fluido supercrítico, un estado de la materia en la que ya no tienes fases líquida y gaseosa específicas, algo que a su vez permite crear un sistema mucho más eficiente.

motor CO2

Este fluido supercrítico se hace pasar a través de una innovadora turbina de CO2 (tienes una foto justo sobre estas líneas) denominada sunrotor que basa su diseño en una turbina de vapor. Las principales ventajas radican en su tamaño, cabe en un estantería común de oficina y puede generar hasta 100 megavatios por unidad instalada, suficiente para alimentar por ejemplo 100.000 hogares. Según sus creadores, un despliegue a gran escala de este diseño sería capaz de almacenar grandes cantidades bastante significativas de electricidad además de conseguir reducir el costo de un megavatio-hora de los 250 dólares actuales a 100 dólares.

Por el momento, el equipo encargado del desarrollo de este proyecto está fabricando el primer diseño conceptual para probar si verdaderamente crear electricidad a partir de CO2 es tan interesante como parece. Lamentablemente Sanborn cree que crear un dispositivo comercial capaz de llegar al mercado les llevaría entre 5 y 10 años de desarrollo. Mientras tanto, el equipo está pensando en buscar otras aplicaciones que podrían llegar al mercado antes, una de ellas es una variación capaz de utilizar residuos de un generador de gas natural que serviría para hacer estas plantas entre un 25% a un 50% más eficientes.


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