Apple ha cerrado el trimestre de diciembre de 2025 con las cifras más altas de ingresos de toda su historia, impulsada principalmente por las ventas del iPhone y el buen momento de su negocio de servicios digitales. Pese a la intensa competencia y al ruido en torno a la inteligencia artificial, la compañía ha demostrado que su combinación de hardware, software y servicios sigue funcionando como un reloj.
En este periodo, que coincide con el primer trimestre del año fiscal 2026 para la firma de Cupertino, los números han dejado atrás las previsiones más optimistas de los analistas. Con más de 2.500 millones de dispositivos activos en todo el mundo y una demanda muy sólida en Europa, América y Asia, Apple refuerza su posición en el mercado tecnológico justo en un momento en el que está redefiniendo su estrategia en IA de la mano de otros gigantes del sector.
Un trimestre histórico: 143.800 millones de dólares en ingresos
Según los datos facilitados por la empresa, Apple registró ingresos totales de 143.800 millones de dólares durante los tres meses que finalizaron a finales de diciembre de 2025. Esto supone un crecimiento interanual del 16%, una subida notable para una compañía de su tamaño y madurez.
El beneficio neto alcanzó 42.100 millones de dólares, lo que se traduce en unas ganancias diluidas por acción de 2,84 dólares, un 19% más que en el mismo trimestre del año anterior. La combinación de más ventas y unos márgenes robustos ha permitido a Apple mejorar sus resultados por encima de lo que descontaba el mercado.
Estas cifras no solo superan con margen las previsiones de firmas como Wall Street o Bloomberg, que esperaban algo menos de 140.000 millones de dólares en ingresos, sino que confirman la promesa que Tim Cook lanzó meses antes durante la presentación de los resultados del cuarto trimestre de 2025: el trimestre de diciembre sería el mejor de la historia de la compañía.
En palabras del propio consejero delegado, se trata de un “trimestre extraordinario y sin precedentes”, en el que el iPhone y los servicios han batido sus propios récords y han alcanzado máximos en prácticamente todas las geografías en las que opera la marca.
Desde el área financiera, el director financiero Kevan Parekh subraya que estos resultados han generado cerca de 54.000 millones de dólares en flujo de caja operativo, lo que ha permitido a la compañía devolver casi 32.000 millones a los accionistas entre dividendos y recompras de acciones, manteniendo a la vez una posición de caja muy holgada.
El iPhone tira del carro y firma el mejor trimestre de su historia
El gran protagonista del periodo vuelve a ser el iPhone, que registra el mejor trimestre de ventas desde que existe la gama. Tras la llegada de la familia iPhone 17 a finales de septiembre, el trimestre de diciembre ha recogido de lleno el impacto de la campaña navideña, tradicionalmente el momento más fuerte del año para Apple en términos de demanda de teléfonos.
En conjunto, los ingresos generados por el iPhone se han situado en torno a 85.270 millones de dólares, lo que supone un incremento aproximado del 23% respecto al año anterior. La compañía habla de una “demanda sin precedentes”, con máximos históricos en todos los segmentos geográficos, desde América y Europa hasta Asia-Pacífico.
Este comportamiento confirma que el iPhone sigue siendo el principal motor de negocio para Apple, muy por delante del resto de categorías de producto. Ni las dudas previas de los analistas, ni las críticas a algunas versiones de iOS, ni el rendimiento de modelos menos afortunados en ciclos anteriores han frenado el tirón comercial de la última generación.
En el contexto europeo, y especialmente en mercados maduros como España, Alemania, Francia o Italia, los distribuidores han reportado una elevada rotación de los nuevos modelos, apoyada en programas de renovación, financiación y ofertas combinadas con servicios. Aunque Apple no desglosa por países, el crecimiento del 12,7% en Europa apunta a un comportamiento muy sólido de la gama iPhone 17 en la región.
Tim Cook ha insistido en que la base de usuarios del iPhone continúa creciendo, lo que a su vez alimenta el ecosistema de accesorios y servicios asociados al dispositivo: desde AppleCare y iCloud hasta contenidos de Apple TV+ o Apple Music, pasando por compras dentro de aplicaciones y pagos móviles.
Productos vs. Servicios: un equilibrio cada vez más relevante
Más allá del teléfono, Apple ha logrado un reparto de ingresos en el que el hardware sigue mandando, pero los servicios ganan cada vez más peso como fuente de ingresos recurrentes. En este trimestre, el segmento de Productos aportó alrededor de 113.740 millones de dólares, mientras que la división de Servicios alcanzó los 30.000 millones por primera vez.
Ese salto en servicios supone un crecimiento interanual cercano al 14%, ligeramente por encima de lo que esperaba el consenso del mercado. Dentro de esta área se incluyen plataformas como App Store, Apple TV+, Apple Music, Apple Arcade, Apple Pay, AppleCare, iCloud y la actividad publicitaria, entre otras.
Para Apple, este comportamiento refuerza una estrategia que lleva años construyendo: aprovechar la enorme base instalada de dispositivos activos para vender suscripciones, almacenamiento, contenidos y garantías extendidas que no dependen de la renovación anual de un dispositivo concreto.
En la parte puramente de hardware, además del tirón del iPhone, los iPad han mostrado un desempeño positivo, con algo más de 8.500 millones de dólares en ingresos y una subida de alrededor del 6% respecto al año anterior, ayudados por nuevos modelos y por el empuje del teletrabajo y la educación a distancia que todavía mantienen una cierta inercia.
La familia Mac, en cambio, ha sufrido un ligero retroceso, con ingresos en torno a los 8.390 millones de dólares y una caída cercana al 6-7%, en un contexto de normalización del mercado de ordenadores tras los picos de sustitución de equipos durante los años de pandemia.
El área de Wearables, Home y Accesorios —donde se agrupan dispositivos como Apple Watch, AirPods y productos para el hogar conectado— se ha quedado alrededor de los 11.490 millones de dólares, con un descenso suave de en torno al 2%. Pese a la bajada, sigue siendo una categoría relevante y muy vinculada a la venta cruzada con iPhone y servicios.
Una base de 2.500 millones de dispositivos activos y foco en IA
Uno de los datos que más llama la atención es que Apple ya cuenta con más de 2.500 millones de dispositivos activos en el mundo. Este volumen incluye iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y otros equipos, y es clave para entender el potencial de crecimiento de servicios y nuevas funciones basadas en software.
Esta base instalada masiva sirve también como punto de apoyo para la estrategia de inteligencia artificial y experiencias personalizadas que la compañía está articulando para los próximos años. Aunque Apple ha sido más prudente que otros fabricantes a la hora de lanzar productos explícitamente centrados en IA, en los últimos meses ha acelerado movimientos en este terreno.
Entre esos pasos destaca la adquisición de la startup israelí Q.ai, especializada en tecnologías de visión artificial capaces de analizar expresiones faciales. La operación, valorada en casi 2.000 millones de dólares según diversas fuentes financieras, recuerda a la compra de PrimeSense en 2013, que fue clave para el desarrollo de Face ID.
Además, Apple ha cerrado un acuerdo plurianual con Google para que la próxima generación de modelos de inteligencia artificial de la compañía se apoye en la tecnología Gemini. Este pacto se traducirá en una Siri más personalizada y en nuevas funciones de “Apple Intelligence” que la empresa tiene previsto desplegar a lo largo de este año en su ecosistema de dispositivos.
Es un enfoque llamativo si se tiene en cuenta que, hasta ahora, Apple había evitado integrarse tan directamente con plataformas de IA de terceros. Sin embargo, la compañía parece haber optado por combinar su control del hardware y el sistema operativo con modelos avanzados desarrollados externamente, con el objetivo de acelerar el despliegue de funciones sin sacrificar su discurso sobre privacidad y seguridad.
Desempeño geográfico: Europa y China pisan el acelerador
Por regiones, los resultados del trimestre muestran un comportamiento especialmente positivo en China, Europa y la región de Asia-Pacífico. En el gigante asiático, las ventas trimestrales se situaron en torno a 25.530 millones de dólares, con un salto cercano al 38% respecto al año anterior, lo que convierte a este mercado en uno de los principales motores de crecimiento.
En Europa, donde se incluye a países como España, Francia, Alemania o Italia, los ingresos ascendieron aproximadamente a 38.146 millones de dólares, lo que supone un avance interanual del 12,7%. El tirón del iPhone 17, el auge de los servicios y la consolidación del ecosistema en empresas y administraciones están detrás de esta evolución.
La región de Asia-Pacífico (excluyendo China y Japón) también ha tenido un papel relevante, con unos ingresos de unos 12.142 millones de dólares y un incremento del 18%. En América, que sigue siendo el mayor mercado para Apple, las ventas rondaron los 58.529 millones de dólares, con un crecimiento del 11,2%. Japón, por su parte, avanzó un 4,7%, hasta rozar los 9.413 millones.
En el caso de Europa, los cambios regulatorios —desde la Ley de Mercados Digitales (DMA) hasta las normativas de privacidad o las obligaciones en materia de cargadores universales— no han impedido que Apple mantenga una dinámica de crecimiento sólida. De hecho, la compañía está ajustando gradualmente sus estrategias de App Store, servicios y conectividad para cumplir con la normativa europea sin renunciar a su modelo de negocio.
Mientras tanto, en mercados como España, la presencia de Apple en canales minoristas, operadores y grandes superficies tecnológicas continúa ampliándose, con especial protagonismo de los programas de financiación y los planes de renovación de terminales que facilitan el acceso a los nuevos modelos de iPhone y a los servicios asociados.
Más allá de los números: servicios, contenidos y responsabilidad corporativa
El trimestre no solo ha estado marcado por la parte financiera. En el ámbito del contenido, las producciones originales de Apple han conseguido hacerse un hueco en la temporada de premios, con varias nominaciones destacadas en los últimos Oscar, incluida la categoría de mejor película para un thriller de acción ambientado en el mundo de la Fórmula 1.
Este tipo de reconocimiento refuerza la apuesta de la compañía por Apple TV+ como plataforma de contenido premium, un elemento más dentro de la oferta de servicios que busca fidelizar a los usuarios y aumentar el tiempo que pasan dentro del ecosistema Apple.
En paralelo, Tim Cook ha aprovechado el cierre de trimestre para compartir internamente reflexiones sobre la situación social y política en distintos puntos del planeta, defendiendo un papel más activo de las grandes tecnológicas en la reducción de tensiones y en la promoción de un entorno más responsable. Estas comunicaciones internas no tienen impacto directo en las cifras, pero sí en la imagen pública y en la cultura corporativa.
Todo ello se suma a las tradicionales políticas de retorno al accionista, que este trimestre han sido especialmente visibles gracias al volumen de efectivo generado por la actividad ordinaria. Pese a ello, la compañía mantiene su discurso de seguir invirtiendo de forma intensa en investigación y desarrollo, con especial foco en chips propios, servicios en la nube, inteligencia artificial y nuevas categorías de producto.
Con este trimestre de diciembre de 2025, Apple confirma que su combinación de ventas récord de iPhone, crecimiento en servicios y fuerte base instalada sigue siendo una fórmula difícil de igualar. Aunque algunos segmentos de hardware han aflojado ligeramente y la competencia en IA y servicios digitales es feroz, la compañía entra en el nuevo ejercicio fiscal con margen financiero, presencia consolidada en Europa y otras regiones clave y una hoja de ruta que pivota sobre la integración entre dispositivos, software y nuevas capacidades inteligentes.