BOOX quiere llevar la tinta electrónica mucho más allá de los formatos tradicionales. La compañía está explorando una nueva categoría de dispositivos bajo el nombre BOOX Tile, pensada para integrar las ventajas del eInk en productos más pequeños, sencillos y fáciles de utilizar en el día a día. El primer miembro de esta familia será Picco, un diminuto dispositivo de 3,97 pulgadas diseñado específicamente para leer en esos momentos en los que sacar una tableta o incluso un eReader convencional puede resultar excesivo. La idea tiene bastante sentido (especialmente en un momento en el que cada vez buscamos más alternativas a las pantallas tradicionales).
Picco apuesta precisamente por convertir la lectura en algo todavía más inmediato. Su pantalla eInk mantiene las ventajas que ya conocemos de esta tecnología, con una visualización mucho más cercana al papel y un consumo energético reducido, pero BOOX añade también iluminación frontal para poder leer cuando las condiciones de luz no acompañan. Sus 3,97 pulgadas lo sitúan prácticamente en territorio de bolsillo, algo que puede resultar especialmente interesante para trayectos cortos, esperas o simplemente para quienes quieren llevar siempre algún libro encima sin cargar con otro dispositivo grande. La compañía también adelanta que tendrá un precio más asequible que otros productos de su catálogo, aunque todavía no ha concretado la cifra. De momento tampoco conocemos detalles como la resolución de la pantalla, el almacenamiento, la autonomía o el sistema operativo que utilizará. Y ahí estará buena parte de la clave, porque en un tamaño tan pequeño la interfaz tiene que estar especialmente bien pensada para que la experiencia no termine resultando incómoda.
Más interesante incluso que Picco puede ser lo que representa BOOX Tile a largo plazo. La tinta electrónica lleva años asociada principalmente a lectores de libros y cuadernos digitales, pero sus características permiten imaginar calendarios, paneles de información, dispositivos domésticos o pequeños accesorios con una autonomía enorme y una pantalla siempre visible. Picco parece simplemente el primer experimento dentro de esa dirección. Todavía quedan bastantes preguntas por responder y habrá que esperar a conocer su precio definitivo para saber si realmente llena un hueco en el mercado, pero la propuesta tiene algo que no siempre encontramos en nuevos gadgets (una idea sencilla, fácil de entender y potencialmente útil).