Apple prepara uno de los movimientos más delicados de su historia reciente: el desembarco en el terreno de los móviles plegables con el llamado iPhone Fold. Todo apunta a que este primer modelo con pantalla flexible se presentará de la mano de los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, pero los plazos de llegada a las tiendas no serán los habituales para la compañía.
Distintos informes de analistas de la firma británica Barclays y filtraciones con buen historial señalan que el iPhone Fold no se pondrá a la venta al mismo tiempo que los iPhone 18 Pro. En su lugar, Apple estiraría el calendario: anuncio conjunto en septiembre, como de costumbre, y lanzamiento del plegable semanas o incluso meses después, previsiblemente ya en diciembre.
Un calendario distinto para el primer iPhone plegable

Según una nota de investigación del analista Tim Long, de Barclays, los envíos del iPhone Fold comenzarían alrededor de diciembre. Esto situaría su llegada efectiva al mercado bastante más tarde de la tradicional ventana de septiembre en la que Apple lanza cada nueva generación de iPhone desde el iPhone 5 de 2012, con la excepción del año de la pandemia.
La consecuencia directa es clara: los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max seguirían el patrón clásico de septiembre, mientras que el plegable se quedaría para finales de año. Long dibuja un escenario muy similar al que ya se vivió con el iPhone X en 2017, cuando los iPhone 8 se pudieron comprar en septiembre y el modelo más rompedor no llegó a las tiendas hasta noviembre.
Otras fuentes citadas en medios especializados como MacRumors coinciden en que, pese a este retraso comercial, Apple sí tendría intención de enseñar el iPhone Fold en el evento de septiembre. Es decir, se presentaría en el mismo escenario que los iPhone 18 Pro, pero su venta quedaría aplazada para dar margen a la cadena de producción y a la acumulación de stock.
Este encaje permitiría a la compañía de Cupertino mantener su cita anual con el ecosistema (incluyendo el lanzamiento de nuevas versiones de iOS) y, al mismo tiempo, reservar un segundo golpe mediático con la llegada real del iPhone Fold a las tiendas ya entrado el invierno, una estrategia que encaja bien con el perfil de producto de nicho y precio elevado.
Apple ya ha escalonado lanzamientos en el pasado

Que un modelo estrella se quede fuera de la ventana de septiembre no sería algo completamente nuevo en la historia del iPhone. Apple ya ha recurrido a esta táctica cuando ha introducido cambios de diseño más radicales o nuevas familias de producto.
El caso más citado es el del iPhone X, que se lanzó en noviembre de 2017, semanas después de que los iPhone 8 y 8 Plus aterrizaran en el mercado en septiembre. Algo parecido ocurrió con el iPhone XR en 2018, que llegó en octubre, o con el iPhone 14 Plus, también comercializado más tarde que el resto de la gama.
En todos estos escenarios, Apple anunció la familia completa en un mismo evento, pero priorizó la disponibilidad de los modelos «convencionales» y dejó los más distintos o experimentales para un poco más adelante. La estrategia permitía repartir la demanda y evitar tensiones excesivas en la cadena de suministro.
Los analistas interpretan que el iPhone Fold seguiría esta misma lógica: un diseño más complejo, componentes específicos y un nivel de dificultad de fabricación superior al de un iPhone tradicional harían recomendable escalonar la llegada al mercado, sobre todo en sus primeros meses de vida.
Producción en marcha y diseño prácticamente cerrado

Pese a los ajustes de fechas, las filtraciones coinciden en que el desarrollo del iPhone Fold va en buen camino. Informes recientes apuntan a que el terminal ha alcanzado hitos relevantes en la cadena de producción, algo que se suele interpretar como que el diseño de hardware está prácticamente cerrado.
En las últimas semanas han aparecido referencias a archivos CAD del dispositivo que encajarían con las maquetas y esquemas previos. Este tipo de ficheros, que suelen filtrarse cuando los proveedores ya trabajan sobre el producto final, refuerzan la idea de que el proyecto ha superado la fase más volátil y se encuentra en un estado avanzado.
La nota de Tim Long no entra en detalles técnicos sobre el motivo exacto del retraso, pero en el sector se habla de ligeros desajustes en la cadena de suministro y de la necesidad de asegurar un volumen de unidades suficiente antes de poner el modelo a la venta. En un dispositivo de precio muy alto y con tantas miradas encima, un lanzamiento con escasez prolongada podría ser contraproducente.
Otras fuentes cercanas a la industria comentan que Apple habría fijado objetivos ambiciosos de producción para el primer año, con volúmenes que se moverían en el entorno de decenas de millones de unidades, algo inusual para un producto tan caro y de nicho, lo que ayudaría a entender estos márgenes adicionales en el calendario.
Formato tipo libro y pantalla interior cercana a un iPad mini
Más allá de las fechas, una de las grandes incógnitas era la forma que adoptaría este primer iPhone plegable. Las filtraciones más consistentes señalan que Apple habría apostado por un formato tipo libro, dejando de lado, al menos por ahora, el estilo tipo «concha» o flip.
En la práctica, esto se traduciría en un dispositivo que, plegado, tendría unas dimensiones similares a las de un iPhone de gran tamaño, mientras que al abrirse ofrecería una pantalla interior con un tamaño cercano al del iPad mini. Ese panel flexible permitiría un uso más orientado a la lectura, el consumo de contenido y la productividad ligera.
Filtradores con buen historial, como Mark Gurman, hablan de un rediseño de partes de iOS para adaptarse a la pantalla desplegada. Cuando el iPhone Fold esté abierto, las apps adoptarían una interfaz más parecida a la de un iPad, con soporte para colocar dos aplicaciones en vista dividida y barras de navegación laterales en determinadas herramientas.
Aun así, el dispositivo seguiría ejecutando iOS y no iPadOS, por lo que las funciones multitarea no llegarían al nivel de las tabletas de la marca. La idea sería ofrecer un plus de productividad frente a un iPhone convencional, pero sin convertirlo en un sustituto completo del iPad.
Pantallas, biometría y otros detalles de hardware
En la parte exterior, las distintas filtraciones coinciden en una pantalla OLED con tasa de refresco de 120 Hz, cámara frontal en un orificio y una adaptación de la ya conocida Dynamic Island al nuevo formato. Se trataría de un panel más alargado que el de un iPhone estándar, para aprovechar mejor el modo plegado.
En la biometría, Apple optaría por prescindir de Face ID en la pantalla exterior y usar Touch ID en el botón lateral. La razón sería el grosor reducido del panel frontal, que no permitiría alojar todo el sistema de reconocimiento facial. Sí se mantendría una cámara perforada en la pantalla interior, dejando para más adelante tecnologías como la cámara bajo el panel, todavía con ciertas limitaciones de calidad.
En cuanto al corazón del dispositivo, se espera que el iPhone Fold estrene uno de los chips más avanzados de la compañía, en línea con lo que veremos en los iPhone 18 Pro. Las filtraciones mencionan un procesador de la serie A20 fabricado en 2 nanómetros por TSMC, lo que debería traducirse en mejoras importantes de rendimiento y eficiencia energética.
Las configuraciones de memoria se moverían en la parte alta del catálogo de Apple: al menos 12 GB de memoria unificada y opciones de almacenamiento de 256 GB, 512 GB y 1 TB. En materiales, se baraja una combinación de aluminio y titanio, con especial atención a la resistencia del chasis y la bisagra.
Multitarea y uso híbrido entre móvil y tablet
Uno de los puntos donde Apple parece querer marcar diferencias es en el apartado de software. Informes procedentes de la cadena de suministro y filtradores especializados apuntan a que el iPhone Fold podrá ejecutar dos aplicaciones de iPhone en paralelo cuando la pantalla esté desplegada, algo que hasta ahora no ha estado disponible en un iPhone convencional.
Esta posibilidad abriría la puerta a escenarios de uso más propios de una tablet: revisar el correo mientras se consulta un documento, navegar por la web con otra app abierta al lado o mantener una conversación de mensajería mientras se ve un vídeo. Todo ello con una interfaz optimizada para el nuevo formato.
Al mismo tiempo, Apple mantendría una experiencia relativamente familiar para quienes llegan desde un iPhone tradicional. El plegable seguiría compartiendo la misma base de iOS, las mismas apps y la misma integración con el resto del ecosistema (Apple Watch, Mac, iPad, etc.), lo que reduciría la curva de aprendizaje.
Esta apuesta por el uso híbrido tiene una lectura clara en el contexto europeo y español: un dispositivo capaz de hacer de móvil principal y de pequeña tablet puede resultar atractivo para quienes buscan reducir el número de dispositivos que llevan encima, aunque el precio lo situará en un segmento muy concreto del mercado.
Precio previsto y posicionamiento en el mercado
Las estimaciones sobre el coste del iPhone Fold lo sitúan claramente en la parte más alta del catálogo de la marca. Distintos análisis hablan de un precio de partida que rondaría los 2.000 euros en Europa, una cifra en línea con la de otros plegables de gama alta disponibles actualmente, como la serie Galaxy Z Fold de Samsung.
En el caso concreto del mercado español, donde los tope de gama superan ya con facilidad los 1.300 o 1.400 euros, no sería extraño ver al iPhone Fold por encima de esa barrera, especialmente en las capacidades de almacenamiento más altas. Este posicionamiento refuerza la idea de que se tratará de un producto muy aspiracional y dirigido a un público reducido.
Para Apple, el objetivo no sería tanto conseguir un volumen masivo desde el primer día como marcar territorio en el segmento de los plegables, un terreno en el que llega más tarde que otros fabricantes, pero donde pretende diferenciarse con un diseño más maduro, un ecosistema integrado y acabados de gama muy alta.
Aun así, algunas fuentes de la industria hablan de previsiones internas que se moverían en el entorno de los 10-20 millones de unidades en su primer ciclo, una cifra que, de confirmarse, lo convertiría en uno de los lanzamientos más importantes de Apple de los últimos años pese a su precio.
Qué pasará con la gama iPhone 18 estándar
Mientras el foco mediático estará en el iPhone Fold y los iPhone 18 Pro, la parte media de la familia se hará esperar algo más. Los informes de Tim Long y otros analistas coinciden en que los iPhone 18, iPhone 18e y el modelo de gama alta intermedia no llegarán hasta 2027.
La ventana que se baraja es la de marzo de 2027, cuando Apple celebraría un segundo evento centrado en la gama general. En esa cita verían la luz el iPhone 18 estándar, una revisión del actual iPhone 17e y un modelo que en algunos informes aparece como iPhone Air 2 y en otros como un hipotético iPhone 18 Plus.
Aquí hay cierto baile de nombres: la denominación “Plus” genera dudas, porque Apple la había sustituido recientemente por la gama Air en el segmento de pantallas grandes pero menos avanzadas que los Pro. Algunos analistas apuntan a que la marca podría estar valorando recuperar esa etiqueta si el iPhone Air no termina de cuajar en ventas.
En cualquier caso, la idea de fondo parece clara: dividir la familia iPhone 18 en dos momentos del año. Primero, en septiembre, los modelos más avanzados (18 Pro y 18 Pro Max) junto al iPhone Fold; varios meses después, en primavera, los terminales dirigidos a un público más amplio y con precios algo más contenidos.
Este reparto permitiría a Apple espaciar los lanzamientos y mantener una presencia casi constante en la actualidad tecnológica, algo especialmente relevante en mercados muy competidos como el europeo, donde los ciclos de renovación de los fabricantes Android son cada vez más rápidos.
Con todo este rompecabezas de fechas, nombres y formatos, la sensación general es que Apple está preparando una reorganización profunda de la gama iPhone: un modelo plegable que llegará algo más tarde que los iPhone 18 Pro, un calendario partido en dos grandes citas y una familia 18 que se completará ya entrado 2027 con los modelos más generalistas, configurando un catálogo más escalonado y complejo del que habíamos visto hasta ahora.
