
La red eléctrica española entra en una nueva fase de modernización con la incorporación de drones de largo alcance para la inspección de las infraestructuras de Endesa. La compañía, a través de su filial de redes e-distribución, está desplegando aeronaves no tripuladas de última generación para revisar líneas de alta tensión en distintas provincias, apoyándose en tecnologías avanzadas de captura y análisis de datos.
Este salto tecnológico permite que las tareas de supervisión y mantenimiento se realicen de forma más precisa, segura y eficiente, reduciendo desplazamientos sobre el terreno, la exposición del personal a entornos complejos y las emisiones asociadas a métodos tradicionales como el helicóptero. El proyecto se enmarca en la estrategia de digitalización de la red y responde al reto de gestionar un sistema eléctrico cada vez más exigente por la electrificación y la integración masiva de renovables.
17 drones de largo alcance para la red de Endesa en España
Endesa ha reforzado de forma notable el uso de aeronaves no tripuladas con la incorporación de 17 drones de largo alcance desarrollados en España por la empresa navarra FuVeX. Estos equipos se destinan a la inspección termográfica y digital de las líneas eléctricas de alta tensión, utilizando sensores avanzados y sistemas de navegación que permiten volar más lejos y durante más tiempo que los drones convencionales.
La compañía ya venía empleando sistemas aéreos no tripulados desde hace años, pero la entrada de estos nuevos modelos supone un cambio de escala en la forma de revisar las infraestructuras. Frente a las inspecciones a pie o el uso de helicópteros tripulados, los drones permiten recorrer grandes extensiones de red en menos tiempo, con mayor detalle y con un menor impacto tanto operativo como ambiental.
En territorios como Málaga y Córdoba, estos aparatos se utilizarán para revisar líneas aéreas de alta tensión que suman más de un centenar de kilómetros. En la provincia malagueña está previsto que en 2026 se inspeccionen alrededor de 140 kilómetros de líneas, mientras que en Córdoba los drones se desplegarán sobre unos 116 kilómetros de trazado. El objetivo es aprovechar su autonomía y capacidad de vuelo más allá de la línea de visión directa del piloto para cubrir tramos extensos en una sola operación.
Desde Endesa subrayan que los drones incorporados son los primeros capaces de cumplir los exigentes requisitos técnicos de la compañía en cuanto a coherencia de los datos y nivel de resolución. Este estándar elevado es clave para que la información obtenida pueda integrarse en los sistemas de gestión y planificación del mantenimiento de redes críticas.
Todo este despliegue se articula a través de e-distribución, la filial de redes de Endesa, que gestiona en España más de 320.000 kilómetros de líneas eléctricas. La revisión periódica de estos activos resulta fundamental para garantizar la seguridad de la infraestructura, evitar incidencias y asegurar la continuidad del suministro eléctrico en las zonas que abastece.
Drones capaces de volar hasta 10 kilómetros y recoger datos de alta precisión
El elemento diferencial de la nueva flota es su capacidad para operar a distancias de hasta 10 kilómetros del punto de control, un alcance que multiplica por veinte el de muchos drones de uso convencional. Esta característica permite que cada vuelo cubra tramos de red mucho más largos, optimizando el tiempo de operación y reduciendo la necesidad de desplazamientos del personal por terrenos a menudo complicados.
Las aeronaves han sido diseñadas para integrar en un mismo vuelo sensores visuales, cámaras térmicas y tecnología LiDAR. El LiDAR emplea pulsos de luz láser para medir distancias con gran precisión y generar mapas y modelos tridimensionales del entorno. Al combinarlo con la imagen visible y termográfica, se obtiene una representación muy completa de las líneas eléctricas y su entorno.
La tecnología desarrollada por FuVeX permite que cada punto del modelo 3D generado mediante LiDAR se corresponda exactamente con un píxel concreto de las imágenes térmicas y de vídeo capturadas durante el vuelo. Esta alineación milimétrica entre datos facilita un análisis mucho más afinado del estado de los componentes de la red, ya que cualquier anomalía detectada puede localizarse de forma rápida y precisa sobre el modelo digital.
Gracias a esta correlación, es posible construir representaciones digitales muy detalladas de las líneas eléctricas, en las que se aprecian conductores, aisladores, apoyos y elementos del entorno que puedan suponer un riesgo, como vegetación cercana. Estos modelos, además de servir para la inspección puntual, se convierten en una base de datos histórica que permite comparar la evolución de la infraestructura a lo largo del tiempo.
Los drones están equipados también con sistemas de navegación y comunicaciones que permiten las denominadas operaciones BVLOS (Beyond Visual Line Of Sight), es decir, más allá del alcance visual del piloto. Lograr la certificación para este tipo de vuelos en Europa ha requerido varios años de trabajo, pruebas y coordinación con las autoridades aeronáuticas para garantizar unos niveles adecuados de seguridad y fiabilidad.
Del helicóptero al gemelo digital: nueva forma de inspeccionar la red
Hasta ahora, una parte importante de las inspecciones de líneas de alta tensión se llevaba a cabo mediante recorridos a pie o vuelos en helicóptero tripulado. Estos métodos siguen siendo útiles en determinados contextos, pero conllevan mayores costes operativos, un consumo de combustible considerable y una exposición directa del personal a zonas complejas o de difícil acceso.
La introducción de drones de largo alcance supone, según Endesa, un cambio relevante en la manera de capturar información sobre las infraestructuras de la red. Las aeronaves pueden volar más cerca de los elementos a revisar, obtener imágenes con mayor detalle y repetir los vuelos con una frecuencia mucho más alta, lo que facilita un seguimiento continuo del estado de las instalaciones.
Además, el uso de sistemas no tripulados reduce de forma apreciable los riesgos operativos para los equipos de inspección. Al disminuir el número de desplazamientos por terrenos complejos y minimizar las intervenciones manuales en altura, se incrementa la seguridad de los trabajadores. Al mismo tiempo, la sustitución parcial de helicópteros por drones contribuye a recortar las emisiones de CO2 asociadas a las labores de mantenimiento.
Esta nueva forma de trabajar está estrechamente ligada al proceso de digitalización integral de la red de distribución en el que está inmersa la compañía. Desde 2023, e-distribución impulsa la creación de un gemelo digital de sus infraestructuras, un modelo virtual que replica con precisión la red física y que se actualiza de manera continua con la información que aportan los drones y otros sistemas de monitorización.
Contar con un gemelo digital completo permite a los equipos técnicos visualizar la red desde el despacho con un nivel de detalle que antes requería desplazarse al terreno. También facilita la simulación de escenarios, la planificación de inversiones y la priorización de intervenciones de mantenimiento en función del estado real de cada tramo de red.
Mantenimiento predictivo e inteligencia artificial sobre datos multimodales
La verdadera potencia de esta iniciativa no se queda solo en el uso del dron como herramienta de campo, sino en la integración de todos los datos capturados en plataformas digitales para su análisis posterior. Las imágenes visuales, los termogramas y las nubes de puntos LiDAR se procesan y almacenan en sistemas que permiten su consulta, comparación y explotación mediante algoritmos avanzados.
A partir de esta base de información, Endesa está impulsando modelos de mantenimiento predictivo. En lugar de limitarse a revisar la red según calendarios fijos, los datos recogidos permiten detectar indicios tempranos de deterioro en conductores, aisladores, herrajes u otras partes de la infraestructura. De esta manera, las intervenciones pueden adelantarse a la aparición de fallos y se reduce la probabilidad de incidencias en el suministro.
Los modelos 3D y las imágenes asociadas son especialmente adecuados para aplicar inteligencia artificial multimodal, que combina distintas fuentes de información (visual, térmica, geométrica) para identificar patrones y anomalías. Estos sistemas automatizados pueden señalar puntos de atención en cada vuelo, agilizando el trabajo de los equipos humanos y permitiendo que se concentren en aquellos elementos que realmente requieren una revisión más detallada.
Esta automatización progresiva de la inspección contribuye a mejorar la fiabilidad y la resiliencia del sistema eléctrico, algo especialmente relevante en un contexto de creciente electrificación de la economía y de mayor presencia de generación renovable en la red. Al disponer de más información y de mejor calidad, las distribuidoras pueden reaccionar con mayor rapidez ante cualquier incidencia y planificar de forma más eficiente sus inversiones en mantenimiento y refuerzo de la red.
FuVeX, la empresa navarra responsable del desarrollo tecnológico, cuenta con más de 70 profesionales y ocho patentes registradas. Su solución se considera la primera tecnología europea autorizada para realizar inspecciones más allá de la línea de visión en este tipo de aplicaciones, tras un proceso de certificación que ha durado aproximadamente cuatro años y en el que ha participado en proyectos de I+D como H2Dron y FreeDrone.
Impacto en España y papel de Europa en los drones de largo alcance
El despliegue de estos drones de largo alcance en las redes de Endesa se enmarca en una tendencia más amplia a nivel europeo, donde las autoridades y las empresas energéticas están impulsando el uso de sistemas no tripulados para vigilar infraestructuras críticas. La combinación de regulación específica, avances tecnológicos y presión por reducir emisiones está acelerando la adopción de estas soluciones.
Para España, contar con una tecnología desarrollada por una empresa nacional y autorizada para operaciones complejas refuerza la posición del país dentro del ecosistema europeo de drones. Además, esta capacidad se aplica a un sector estratégico como es el eléctrico, donde el buen funcionamiento de la red de distribución es clave para el día a día de hogares, empresas y administraciones.
Desde la perspectiva operativa, la experiencia que se está acumulando en provincias como Málaga o Córdoba puede servir de referencia para extender el modelo a otras zonas de la red de Endesa en la península y las islas. A medida que se amplíe la flota y se consoliden los procedimientos, es previsible que el uso de drones pase de ser un apoyo puntual a convertirse en una herramienta habitual en la rutina de inspección.
El uso intensivo de datos geoespaciales, modelos 3D y algoritmos de análisis no solo tiene impacto en el mantenimiento, sino también en aspectos como la planificación de nuevas infraestructuras, la gestión de corredores eléctricos o la evaluación de riesgos frente a fenómenos meteorológicos extremos. En un escenario de cambio climático, disponer de información detallada sobre el entorno de las líneas cobra cada vez más importancia.
En conjunto, la apuesta de Endesa y FuVeX ilustra cómo la combinación de drones, digitalización e inteligencia artificial puede transformar un proceso tan tradicional como la inspección de líneas eléctricas. Sin grandes estridencias tecnológicas pero con un impacto directo en la operación diaria, estas herramientas se van abriendo paso como parte del funcionamiento normal de la red.
La generalización del uso de drones de largo alcance en las redes eléctricas españolas apunta hacia un escenario en el que las infraestructuras críticas estarán monitorizadas de forma más continua y precisa, con menos riesgos para el personal y un menor coste ambiental. La experiencia de Endesa, apoyada en tecnología europea y en la creación de gemelos digitales e inteligencia artificial, muestra cómo la modernización de la red puede apoyarse en soluciones muy concretas que, sin hacer demasiado ruido, cambian la forma de trabajar sobre el terreno.
