La matriz de Iberia, IAG, ha cerrado un acuerdo con Starlink para llevar internet satelital de alta velocidad a su flota. Desde 2026, los pasajeros podrán conectarse durante el vuelo con una red más rápida y estable que la actual, con acceso gratuito en la mayoría de compañías del grupo.
El pacto abarca a Iberia, Aer Lingus, British Airways, LEVEL y Vueling, con una previsión de equipar más de 500 aviones. Frente al modelo vigente en Iberia —de pago salvo para miembros del programa y ciertas cabinas—, el nuevo servicio se generaliza a bordo, con confirmación de gratuidad en Iberia y British Airways, mientras Vueling estudia un esquema de pago por uso.
Calendario, flota y alcance

El despliegue comenzará a principios de 2026 y se hará por fases según cada aerolínea. LEVEL, por ejemplo, prevé iniciar la implantación hacia finales de 2026, mientras el resto del grupo avanzará a medida que se cierre su planificación de instalación.
IAG priorizará la estandarización: se retirarán equipos de distintos proveedores para unificar en Starlink, lo que simplifica mantenimiento y piezas de repuesto. Los aviones próximos a su retirada no se actualizarán y seguirán con su sistema actual, una decisión que evita inversiones innecesarias aunque concentra la conectividad en un único proveedor tecnológico.
La cobertura alcanzará rutas de corto radio en Europa, así como todas las conexiones transatlánticas y de largo radio de las aerolíneas del holding. La oferta será gratuita para todas las cabinas en Iberia y British Airways (Turista, Turista Premium y Business), mientras que en Vueling la compañía trabaja en una propuesta específica que previsiblemente será de pago por uso.
Con este despliegue, IAG afirma que su flota contará con el mayor número de aviones con WiFi de alta velocidad entre los grandes grupos europeos, elevando de forma notable el listón de la conectividad a bordo en la región.
Tecnología y velocidades: qué aporta Starlink
Starlink se apoya en una constelación de satélites en órbita baja (LEO) que reduce de forma drástica la latencia respecto a soluciones geoestacionarias. Hablamos de retardo en torno a 25 milisegundos frente a más de 600 ms de sistemas tradicionales, con velocidades de descarga de 150 a 450 Mbps y de subida de 20 a 70 Mbps.
Con estas cifras, es viable trabajar en la nube, realizar videollamadas, jugar en línea o ver contenido en streaming sin cortes. Para hacerse una idea, a 150 Mbps es posible descargar una película HD de 4–5 GB en unos cinco minutos, algo impensable con la conectividad aérea que ofrecían generaciones anteriores.
La arquitectura enlaza miles de satélites mediante enlaces ópticos intersatelitales, lo que garantiza cobertura estable sobre océanos, regiones remotas e incluso zonas polares. Sobre el terreno, el pasajero notará una conexión más consistente de puerta a puerta, sin los cuellos de botella habituales en picos de demanda.
El grupo no ha detallado las cifras de inversión, aunque la integración de Starlink encaja en los planes de modernización de IAG e Iberia y en la apuesta por digitalización a gran escala. En paralelo, otras aerolíneas europeas y globales también han ido adoptando esta tecnología, consolidándola como referencia del WiFi a bordo de nueva generación.
La decisión de IAG sitúa a los viajeros en España y Europa a las puertas de una conectividad a bordo mucho más cercana a la del hogar: velocidades altas, baja latencia y gratuidad en la mayoría de aerolíneas del grupo a partir de 2026, con un despliegue progresivo que alcanzará más de medio millar de aviones en corto, largo y ultra largo radio.
