La memoria RAM DDR4 baja un 5% y empieza a aflojar la tensión en el mercado

  • Bajada cercana al 5% en el precio spot de chips DDR4 de 16 Gb tras un año de subidas del 2.200%
  • DDR4 sigue siendo más cara que DDR5 pese a estar asociada a hardware más antiguo y económico
  • El ajuste se concentra en el mercado spot y retail (especialmente en China), mientras los contratos para OEM siguen caros
  • Exceso de inventario, menor demanda de consumo y avances como TurboQuant presionan a la baja los precios

memoria RAM DDR4 bajada de precio

Tras muchos meses en los que solo se hablaba de subidas, la memoria RAM DDR4 empieza por fin a dar un respiro. Los precios han dejado de escalar y, aunque el descenso es moderado, ya se aprecia una corrección clara en el mercado spot que se traduce en una rebaja cercana al 5%.

Este cambio de tendencia llega después de una escalada histórica que llevó a la DDR4 a encarecerse más de un 2.200% en apenas un año. Para quienes llevaban tiempo posponiendo la ampliación de memoria de su PC, el movimiento no significa gangas inmediatas, pero sí una primera señal de que el exceso de tensión en el mercado empieza a aflojar.

Una subida de locura y el primer recorte del 5%

En el mercado spot internacional, el chip de 16 Gb de memoria DDR4 ha pasado de unos 3,20 dólares a rondar los 74,10 dólares en doce meses. Es una subida que, sobre el papel, roza lo absurdo: el mismo componente multiplicó su precio por más de veinte en un periodo muy corto, impulsado por una combinación de escasez y especulación.

Ahora, ese mismo chip DDR4 de 16 Gb ha registrado una caída aproximada del 5% en su precio spot, situándose alrededor de los 74,10 dólares tras tocar techo semanas atrás. Distintos análisis del sector apuntan a que es la primera bajada mensual desde febrero de 2025, rompiendo una racha de incrementos prácticamente ininterrumpida.

En paralelo, la memoria DDR5 también ha empezado a aflojar en ese mismo mercado. Los chips DDR5 de 16 Gb se han situado en torno a los 37,20 dólares, con descensos comparables, y algunos kits de 32 GB han llegado a recortar entre un 20% y un 30% en determinadas plataformas de comercio electrónico, especialmente en China y en tiendas online globales como Amazon.

Si miramos los datos medios de plataformas como DRAMeXchange, la DDR4 de 16 Gb se mueve en una media de sesión cercana a 71,5 dólares, mientras que la DDR5 de la misma capacidad ronda los 37,03 dólares. Es decir, la memoria teóricamente más antigua y pensada para equipos más baratos sigue saliendo bastante más cara que la generación nueva.

Por qué la DDR4 es ahora más cara que la DDR5

El hecho de que la DDR4 se pague hoy por encima de la DDR5 tiene su explicación en cómo se ha organizado la producción en los grandes fabricantes de DRAM. Con el auge de la inteligencia artificial, la capacidad de fabricación se ha redirigido hacia memorias de alto valor añadido: HBM para aceleradores de IA, módulos para centros de datos y RAM para servidores, además de unidades SSD empresariales.

En ese escenario, la DDR4 para consumo se ha ido quedando en un segundo plano. Menos líneas de producción dedicadas, menor prioridad y, al mismo tiempo, una demanda todavía elevada por parte de quienes mantienen equipos basados en este estándar. Esa combinación de oferta restringida y un público que seguía necesitando módulos DDR4 ha sido el caldo de cultivo perfecto para la escalada de precios.

Paradójicamente, se trata de una memoria asociada a plataformas más económicas y a hardware de generaciones anteriores. Muchos usuarios optaron por seguir montando PCs con DDR4 para abaratar costes, algo que en teoría debería ayudar a mantener precios bajos… siempre que la industria no limite de forma artificial la disponibilidad.

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Según diferentes analistas, a los fabricantes les ha compensado más priorizar productos con márgenes superiores —como la memoria para servidores, IA y soluciones empresariales— que saturar el mercado de consumo con módulos DDR4 asequibles. De ahí que, pese a ser una tecnología madura, haya terminado sometida a una presión alcista muy superior a la de DDR5.

Un mercado spot que se enfría mientras los contratos siguen al alza

La clave para entender lo que está pasando es diferenciar entre el mercado spot y los contratos de suministro. Las bajadas de en torno al 5% que se están viendo afectan sobre todo al mercado spot, donde operan distribuidores más pequeños y traders que compran y venden chips y módulos de forma más flexible.

Ese mercado spot representa solo una parte del volumen global de memoria. El grueso de la memoria que acaban montando fabricantes como Dell, HP, Lenovo, Acer, ASUS o MSI se adquiere mediante contratos a medio y largo plazo firmados directamente con los grandes productores de DRAM.

En esos contratos, la situación es muy distinta. Informes de firmas como TrendForce apuntan a nuevas subidas en los precios contractuales de memoria DRAM convencional, con previsiones de incrementos adicionales de entre un 58% y un 63% durante el segundo trimestre de 2026. En NAND Flash, las estimaciones hablan de alzas de entre el 70% y el 75%.

Estas subidas llegarían además después de un primer trimestre marcado por incrementos récord, con contratos de DRAM que ya venían de subir entre un 90% y un 95% respecto a periodos anteriores. Es decir, el respiro que empieza a notarse en la parte más visible para el usuario final no se ha trasladado todavía al corazón de la cadena de suministro.

En la práctica, esto significa que los OEM seguirán pagando la memoria DDR4 a precio de oro, al menos a corto plazo. La ligera corrección en el spot y en el retail reduce algo la presión sobre el consumidor final en forma de ofertas puntuales o rebajas discretas, pero el coste real de los componentes para equipos preensamblados y portátiles continúa siendo elevado.

La demanda flojea y el stock se acumula

Detrás de este giro en el mercado spot hay dos elementos que se repiten en casi todos los análisis: una caída en la demanda de consumo y un exceso de inventario en manos de distribuidores. Tras meses de precios disparados, muchos usuarios optaron directamente por no comprar, estirando la vida útil de sus PCs o recurriendo a plataformas de segunda mano.

Con la demanda al ralentí, los almacenes empezaron a llenarse de módulos DDR4 y DDR5 adquiridos cuando todo apuntaba a que los precios seguirían disparados. Esos distribuidores que habían apostado por acaparar memoria se han encontrado con un escenario menos favorable, en el que tienen que empezar a soltar stock si quieren recuperar liquidez y evitar pérdidas mayores.

Firmas como TrendForce ya venían advirtiendo desde principios de abril de una debilidad clara en la demanda a esos precios tan inflados. El 8 de ese mes se registró, por ejemplo, una caída semanal adicional del 1,18% en chips DDR4 1Gx8 a 3200 MT/s, una señal de que parte del canal se había decidido a recortar márgenes y vender.

Durante meses, buena parte de la memoria disponible estuvo «escondida» a la espera de encontrar el momento adecuado para vender más caro. Con la sensación de que la subida había tocado techo, algunos de esos actores han preferido deshacer posiciones antes de que la corrección vaya a más y les deje atrapados con inventario caro que nadie quiere.

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Este ajuste no significa que haya escasez real de memoria; más bien al contrario. Memoria hay, pero llevaba tiempo retenida para tratar de maximizar beneficios. Cuando la demanda se enfría y el mercado deja de acompañar, el resultado es un vuelco de oferta que empuja los precios a la baja, especialmente en los canales más sensibles como el minorista y el spot.

China, epicentro de las rebajas en DDR4 y DDR5

Buena parte de los movimientos más visibles se están produciendo en Asia, y muy especialmente en China. Es allí donde se han registrado las caídas más agresivas tanto en módulos sueltos como en kits completos, primero con DDR5 y, cada vez más, también con DDR4.

Informes recientes señalan que en el canal minorista chino se han visto ajustes de entre 20 y 50 euros en kits de DDR5 de 32 GB, con casos en los que las liquidaciones han llegado incluso a tres cifras. Este tipo de descuentos, que en otras regiones de momento se ven con cuentagotas, indican que el exceso de stock en ese mercado es especialmente intenso.

En plataformas de comercio electrónico globales, algunos de esos movimientos empiezan a trasladarse en forma de ofertas puntuales en Amazon y otros grandes retailers online. La caída de hasta un 30% en determinados kits DDR5 de 32 GB, por ejemplo, se ha concentrado sobre todo en listados procedentes de China o en vendedores que se nutren del mismo canal.

Conviene tener claro que estas correcciones afectan sobre todo a los mercados de retail y secundarios. No están ligadas de forma directa al suministro principal de memoria del que dependen los fabricantes para ensamblar sus equipos, que sigue marcado por los contratos y por una demanda empresarial todavía muy sólida en servidores, centros de datos y soluciones para IA.

Para el usuario en España o en otros países europeos, estas rebajas en Asia pueden acabar traduciéndose en precios algo más razonables en tiendas online y distribuidores que importan desde ese canal. Aun así, de momento el ajuste se está produciendo de manera desigual y no conviene esperar que los precios vuelvan rápidamente a niveles previos a la crisis.

TurboQuant, IA y el miedo a que haga falta menos memoria

Junto al enfriamiento de la demanda de consumo y al exceso de inventario, hay un tercer factor que ha metido presión en el mercado: el anuncio de TurboQuant por parte de Google. Se trata de una técnica de compresión de caché orientada a reducir drásticamente la cantidad de memoria necesaria para ejecutar modelos de inteligencia artificial.

Según la información disponible, TurboQuant podría recortar entre seis y ocho veces el uso de memoria durante la inferencia de modelos de lenguaje. No es un detalle menor, porque buena parte de la «fiebre» por la DRAM y las soluciones HBM en los últimos meses venía precisamente de la idea de que la IA iba a necesitar cantidades prácticamente ilimitadas de memoria.

El impacto del anuncio se notó de inmediato en bolsa. Empresas como Samsung o SK hynix llegaron a registrar caídas superiores al 4% y al 6% respectivamente en la Bolsa de Seúl, reflejando el nerviosismo de los inversores que habían apostado por un crecimiento casi infinito de la demanda de memoria para IA.

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Los analistas matizan, no obstante, que el efecto real de TurboQuant y de tecnologías similares en la demanda de memoria de los grandes hiperescaladores (Google, Meta, Microsoft y compañía) todavía es incierto y llevará tiempo en materializarse, si es que llega a hacerlo a gran escala.

Por ahora, el consenso apunta a que la corrección actual de precios está más vinculada a la digestión de inventario acumulado y a la debilidad del consumo que a un cambio estructural en la demanda de memoria para centros de datos. Aun así, la sola posibilidad de que se necesite menos DRAM en grandes despliegues de IA ha sido suficiente para enfriar un poco las expectativas más optimistas.

Qué implica esta bajada del 5% para usuarios y fabricantes

Para quienes montan o actualizan un PC en España o en el resto de Europa, esta caída del 5% en DDR4 es más una señal de que el mercado ha cambiado de dirección que una rebaja espectacular. Los precios siguen muy por encima de lo que se veía hace un par de años, pero al menos han dejado de subir sin freno.

En el corto plazo, lo más probable es que veamos ofertas puntuales en módulos DDR4 y kits DDR5, sobre todo provenientes de distribuidores que necesiten aligerar stock. Puede que algunos modelos concretos de 16 o 32 GB empiecen a moverse en cifras algo más razonables, especialmente en tiendas online con fuerte presencia de vendedores asiáticos.

Sin embargo, el coste de la memoria para los OEM europeos seguirá condicionado por los contratos con los grandes fabricantes, donde todavía se esperan subidas. Eso significa que los ordenadores de marca —tanto sobremesas como portátiles— no van a abaratarse de forma inmediata solo porque el spot se haya enfriado.

En el lado de la industria, la prioridad sigue siendo atender la demanda de segmentos con mayor margen, como la memoria para servidores de IA, HBM y soluciones enterprise. Mientras esas áreas sigan absorbiendo prácticamente todo lo que sale al mercado y estén dispuestas a pagar más, el mercado de consumo tendrá que conformarse con respiros parciales como el actual.

El escenario que se dibuja para los próximos meses es el de un mercado todavía caro, pero algo más equilibrado. La combinación de inventarios abultados, demanda de consumo contenida y cierta corrección especulativa puede seguir empujando a la baja los precios spot de DDR4 y DDR5, aunque sin garantizar una vuelta rápida a los niveles previos a la crisis.

En definitiva, la bajada cercana al 5% en el precio de la memoria RAM DDR4 marca un punto de inflexión simbólico tras un año de subidas descontroladas, abrendo una pequeña ventana de alivio para quienes necesitan ampliar memoria y obligando a los actores del mercado a recalibrar sus expectativas. El ajuste se concentra de momento en el mercado spot y en el retail, con China como epicentro de las rebajas y la presión de tecnologías como TurboQuant en el horizonte, mientras los contratos para grandes fabricantes en Europa y el resto del mundo siguen jugando a otra velocidad.

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