Apple ha puesto el foco en el terreno profesional con el lanzamiento del nuevo MacBook Pro con los chips M5 Pro y M5 Max, una actualización que prioriza la potencia interna y las capacidades de inteligencia artificial por encima de los cambios estéticos. La compañía mantiene el diseño de la generación anterior, pero introduce un salto importante en CPU, GPU, almacenamiento y conectividad.
Esta nueva hornada llega en formatos de 14 y 16 pulgadas y se dirige claramente a usuarios que trabajan con flujos de trabajo pesados: edición de vídeo 4K y 8K, 3D, ciencia de datos, desarrollo y proyectos de IA en local. En España y el resto de Europa, los equipos se sitúan en la franja alta del mercado tanto por precio como por prestaciones, con configuraciones que pueden superar con facilidad varios miles de euros.
Arquitectura Fusion y nueva generación de chips M5 Pro y M5 Max

El corazón de esta generación es la nueva arquitectura Fusion desarrollada por Apple, que combina dos matrices en un único sistema en chip. Esta aproximación de chiplets permite escalar rendimiento y ancho de banda manteniendo la eficiencia energética, una pieza clave para poder exprimir la máquina sin renunciar a la autonomía.
En el caso del M5 Pro, Apple ofrece configuraciones de hasta 18 núcleos de CPU, con seis supernúcleos de alto rendimiento y doce núcleos enfocados a tareas intensivas en paralelo. La compañía habla de hasta un 30 % más de rendimiento multihilo frente a los M4 Pro, con una mejora notable en tareas como compilación de código, simulaciones o edición de grandes proyectos multimedia.
El M5 Max se reserva para quienes necesitan ir un paso más allá. Mantiene la CPU de hasta 18 núcleos, pero eleva con claridad la parte gráfica: GPU de hasta 40 núcleos, un ancho de banda de memoria muy superior y un enfoque claro en cargas de trabajo extremas, como efectos visuales complejos, render 3D avanzado o entrenamiento de modelos de IA de gran tamaño en el propio portátil.
Ambos chips incluyen una GPU rediseñada con Neural Accelerator integrado en cada núcleo, lo que permite descargar parte del trabajo de IA en la propia gráfica. Apple asegura que, frente a los M4 Pro y M4 Max, el nuevo MacBook Pro alcanza hasta 4 veces más rendimiento en procesos basados en inteligencia artificial y, si se compara con la familia M1, el salto se dispara hasta 8 veces en generación de imágenes y otros flujos de trabajo neuronales.
Rendimiento en IA, gráficos y memoria unificada

Las cifras que ha hecho públicas Apple apuntan a un salto considerable en el uso de herramientas de IA en local. En los MacBook Pro con M5 Pro, la firma habla de una generación de imágenes mediante IA hasta 7,8 veces más rápida que en los modelos con M1 Pro y hasta 3,7 veces más veloz que en equipos con M4 Pro.
En procesamiento de modelos de lenguaje de gran tamaño, la compañía cifra la mejora del M5 Pro en hasta 6,9 veces frente al M1 Pro y aproximadamente 3,9 veces respecto a los M4 Pro. Para flujos 3D, como el renderizado en Maxon Redshift, se menciona un rendimiento hasta 5,2 veces superior al M1 Pro y alrededor de 1,4 veces frente a la generación previa.
Los MacBook Pro con M5 Max empujan aún más esas métricas: generación de imágenes con IA hasta 8 veces más rápida que con M1 Max y cerca de 3,8 veces frente a M4 Max, mejoras de hasta 6,7 veces en tareas con LLM en comparación con M1 Max y hasta 4 veces sobre M4 Max, y saltos relevantes en edición de vídeo avanzada, con hasta 5,4 veces más velocidad en DaVinci Resolve frente a M1 Max y hasta 3 veces más en relación al M4 Max.
Para sostener toda esta carga, Apple refuerza la memoria unificada. El M5 Pro admite hasta 64 GB con un ancho de banda de memoria de 307 GB/s, mientras que el M5 Max puede configurarse con hasta 128 GB y un ancho de banda que llega a los 614 GB/s. Esta combinación está pensada para manejar sin cuellos de botella bibliotecas de fotos masivas, proyectos de vídeo 8K, escenas 3D complejas o modelos de IA entrenados de forma local.
En el terreno gráfico, Apple apunta también a mejoras en videojuegos. Títulos exigentes con trazado de rayos, como Cyberpunk 2077: Ultimate Edition, se benefician de un rendimiento hasta 1,6 veces mayor en los modelos con M5 Pro respecto a los equipos con M4 Pro, algo a tener en cuenta para quienes buscan un portátil macOS capaz de defenderse en ocio y trabajo.
SSD más rápido, base en TB y más opciones para profesionales

Uno de los cambios más celebrados en el ámbito profesional es la revisión del almacenamiento. El nuevo MacBook Pro ofrece un SSD con velocidades de lectura y escritura de hasta 14,5 GB/s, lo que supone aproximadamente el doble de rendimiento frente a la generación anterior. Esto se traduce en importaciones más rápidas de material en bruto, proyectos que cargan con menor latencia y una mejor respuesta general del sistema en cargas pesadas.
Además, Apple abandona definitivamente los 512 GB como punto de partida en esta gama. Los MacBook Pro equipados con M5 Pro parten ahora de 1 TB de almacenamiento de serie, mientras que los modelos con M5 Max arrancan en 2 TB. En las configuraciones tope de gama, es posible llegar hasta 8 TB, una cifra pensada para quien viaja constantemente con todo su catálogo de trabajo en el portátil.
Esta subida de base también alcanza al MacBook Pro con chip M5 “a secas”, que pasa a ofrecer 1 TB desde el modelo más económico. A nivel de precios, las ampliaciones de memoria unificada y SSD siguen siendo costosas, y las configuraciones más completas pueden superar con facilidad los 8.000 euros si se opta por el M5 Max con 128 GB de RAM unificada, 8 TB de SSD y pantalla nanotexturizada.
Para quienes vengan de modelos con procesador Intel o de las primeras generaciones con Apple Silicon, y se planteen alternativas como MacBook Air vs MacBook Pro, el salto no se limita a velocidad de CPU y GPU. Apple subraya que los procesos de IA pueden llegar a ser hasta 8 veces más rápidos que en equipos con M1, y que la nueva combinación de memoria unificada y SSD redunda en un entorno más fluido en prácticamente cualquier tarea profesional intensiva.
Diseño continuista, pantallas Mini LED y autonomía de hasta 24 horas

En el exterior, Apple mantiene una línea continuista. Los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas repiten el diseño del modelo con M5, con carcasa de aluminio en acabados negro espacial y plata, notch en la parte superior de la pantalla y un chasis que ya es muy reconocible en el catálogo de la marca.
Las pantallas siguen siendo paneles Liquid Retina XDR basados en Mini LED, con diagonales de 14,2 y 16,2 pulgadas, una densidad de 254 píxeles por pulgada y picos de brillo de hasta 1.600 nits en contenido HDR y 1.000 nits en SDR. El refresco llega hasta los 120 Hz, y se mantiene la opción de añadir un acabado nanotexturizado para quienes trabajan en entornos con mucha luz directa y necesitan reducir reflejos.
La autonomía continúa siendo uno de los argumentos fuertes. Apple habla de hasta 24 horas de uso, con la ventaja añadida de que el rendimiento no se ve penalizado cuando el equipo trabaja sin estar conectado a la corriente. Con un adaptador USB‑C de 96 W o superior, el sistema es capaz de alcanzar aproximadamente el 50 % de batería en unos 30 minutos mediante carga rápida.
La batería varía según el tamaño de pantalla: el modelo de 14 pulgadas con M5 Pro o M5 Max monta una batería de 72,4 Wh y requiere un cargador de al menos 70 W para sacar partido a la carga rápida, mientras que el modelo de 16 pulgadas apuesta por 100 Wh y un cargador de 140 W.
Conectividad Thunderbolt 5, chip N1 y ecosistema macOS Tahoe
La conectividad física y inalámbrica también recibe mejoras. Los nuevos MacBook Pro incorporan tres puertos Thunderbolt 5, una evolución que amplía el ancho de banda disponible para transferencias de datos y para el uso de monitores externos de alta resolución. Junto a ellos se mantienen el HDMI con soporte para resolución hasta 8K, la ranura para tarjetas SDXC y el conector MagSafe 3, que sigue siendo la opción preferida para la carga rápida y segura.
En el terreno inalámbrico, Apple estrena por fin en el MacBook Pro el chip N1 de diseño propio, que habilita compatibilidad con Wi‑Fi 7 y Bluetooth 6. El objetivo es mejorar tanto la velocidad máxima como la estabilidad de la conexión, algo especialmente útil en oficinas con muchas redes y dispositivos o para quienes mueven grandes volúmenes de datos por la nube y servicios internos.
El apartado multimedia sigue orientado a videollamadas y creación de contenido. La cámara frontal de 12 megapíxeles con Center Stage se acompaña de micrófonos con calidad de estudio y un sistema de seis altavoces con audio espacial, un conjunto que ya se había consolidado en generaciones anteriores y que se mantiene intacto en estos modelos.
En cuanto al software, los equipos llegan con macOS Tahoe, una versión del sistema que introduce cambios visuales con el nuevo estilo Liquid Glass, mejoras en Spotlight, un Centro de Control renovado y mayores opciones de personalización. También integra Apple Intelligence, el conjunto de funciones de IA de la compañía, que permite desde traducción en tiempo real hasta automatizaciones avanzadas mediante Atajos, todo ello con el foco puesto en el procesamiento en el propio dispositivo siempre que sea posible.
Precios, configuraciones y disponibilidad en España
El nuevo MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max se posiciona claramente en el segmento alto, tanto por prestaciones como por coste. En España, los precios oficiales publicados por Apple y los medios especializados quedan de la siguiente forma para las configuraciones base de la gama profesional:
- MacBook Pro 14″ con M5 Pro: desde 2.549 € en el modelo oficial de Apple; algunos distribuidores mencionan un punto de partida cercano a los 2.529 € en determinadas configuraciones.
- MacBook Pro 16″ con M5 Pro: desde 3.049 €.
- MacBook Pro 14″ con M5 Max: desde 4.249 €.
- MacBook Pro 16″ con M5 Max: desde 4.549 €.
A partir de ahí, las opciones de ampliación son amplias y, también, caras: se puede elegir entre diferentes versiones del M5 Pro y M5 Max (con CPU de 15 o 18 núcleos y GPUs de 16, 20, 32 o 40 núcleos), memorias unificadas que van desde 24 GB hasta 128 GB, y SSD que arrancan en 1 TB o 2 TB y ascienden hasta 8 TB. A esto se le puede sumar la pantalla nanotexturizada y la instalación previa de aplicaciones como Final Cut Pro o Logic Pro.
La factura final de un MacBook Pro con M5 Max completamente equipado puede superar sin problemas los 8.500 euros en España, según las configuraciones analizadas por algunos medios, especialmente si se combina el chip de 40 núcleos de GPU, 128 GB de memoria unificada, 8 TB de SSD y panel nanotexturizado. El adaptador de corriente de 140 W sigue vendiéndose por separado en ciertas configuraciones, con precios oficiales de 119 € para el de 140 W y 85 € para el de 96 W.
En cuanto a fechas, las reservas se abren el 4 de marzo a través de la web de Apple y la app Apple Store en España y otros países europeos, mientras que la disponibilidad general en tiendas físicas y distribuidores autorizados se fija para el 11 de marzo. Todas las versiones se comercializan en negro espacial y plata.
Con esta generación, Apple refuerza la apuesta por un portátil profesional centrado en la inteligencia artificial, el ancho de banda de memoria y el almacenamiento, manteniendo un diseño sobrio y continuista pero revisando de forma profunda el interior. Para quienes trabajan con proyectos creativos o científicos exigentes y necesitan llevarse el estudio a cuestas, el MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max se coloca como una opción potente, muy capaz y también claramente orientada a bolsillos que puedan asumir el coste de un equipo de gama alta.