
En los últimos meses se ha ido dibujando un escenario poco amable para el bolsillo de los jugadores: la memoria RAM y la memoria NAND Flash se han disparado de precio, arrastrando con ellas el coste de cualquier dispositivo que dependa de estos componentes. Primero fueron los PC, después los SSD, y, como era de esperar, las consolas de sobremesa no han tardado en notar el golpe.
La situación se refleja ya en el mercado espaƱol y europeo con una PS5 que ha encadenado varias subidas de precio, hasta el punto de que aquella oferta navideƱa de 2025 en la que podĆa encontrarse una PS5 Slim Digital por unos 349 euros parece hoy casi ciencia ficción frente a los 599 euros actuales del modelo sin lector y los 649 euros de la versión con unidad óptica. En este contexto, los primeros rumores sólidos sobre la futura PS6 dibujan una mĆ”quina mĆ”s cara, con un precio de partida que se moverĆa entre los 699 y los 900 dólares, y decisiones de diseƱo pensadas para recortar costes donde se pueda.
PS6: SSD de 1 TB, menos almacenamiento de lo esperado y foco en abaratar costes
De acuerdo con filtraciones procedentes de fuentes como Kepler_L2, un insider conocido en la escena del hardware, Sony habrĆa dado marcha atrĆ”s en sus planes iniciales de ofrecer una consola con 2 TB de almacenamiento interno. En su lugar, la PlayStation 6 llegarĆa con un SSD de 1 TB como configuración base, un valor que, sobre el papel, no se aleja tanto de los 825 GB utilizables de la PS5 original.
Esta cifra llama la atención si se tiene en cuenta el crecimiento constante del tamaƱo de los juegos. En la próxima generación no serĆa extraƱo ver tĆtulos que alcancen o superen los 200 GB en sus versiones sin comprimir, especialmente en producciones AAA con mundos abiertos, texturas en alta resolución y abundante contenido multimedia. Un terabyte podrĆa quedarse corto muy rĆ”pido, obligando a muchos usuarios a gestionar su biblioteca de forma mĆ”s agresiva o a ampliar el almacenamiento con unidades adicionales.
Las filtraciones apuntan a que esta decisión estarĆa directamente relacionada con el encarecimiento del mercado de la DRAM y de los chips de memoria NAND. Reducir la capacidad del SSD serĆa una manera relativamente sencilla de rebajar el coste de fabricación de cada unidad, algo clave si el coste interno de la consola se sitĆŗa ya en torno a los 760 dólares por unidad, como se ha llegado a estimar. Desde la perspectiva de Sony, sacrificar espacio podrĆa ser preferible a disparar todavĆa mĆ”s el precio final.
En cualquier caso, el SSD seguirĆa siendo un elemento central de la experiencia, tanto por la carga rĆ”pida de juegos como por la futura integración de tecnologĆas de streaming de datos y descompresión acelerada por hardware. Europa y EspaƱa, donde el espacio domĆ©stico y las conexiones de banda ancha son variables segĆŗn la zona, podrĆan notar especialmente la combinación de almacenamiento limitado y catĆ”logos crecientes en tamaƱo.
Neural Texture Compression: menos gigas ocupados sin renunciar a la calidad
Para compensar ese recorte en la capacidad del SSD, los rumores coinciden en que Sony apostarĆa fuerte por una tecnologĆa de compresión de texturas basada en inteligencia artificial, conocida como Neural Texture Compression (NTC). Esta tĆ©cnica ya fue presentada hace un tiempo por NVIDIA y, mĆ”s recientemente, AMD ha mostrado su propia aproximación a la compresión de bloques de textura neuronal.
La idea es relativamente sencilla de entender: en la mayorĆa de juegos modernos, las texturas son el componente que mĆ”s espacio ocupa en el disco, por encima incluso de los vĆdeos de cinemĆ”ticas o los archivos de audio. Al aplicar un sistema de compresión inteligente que se apoya en redes neuronales, es posible almacenar esas texturas en un tamaƱo mucho menor y reconstruirlas en tiempo real cuando el juego lo necesita, manteniendo un nivel de calidad visual equiparable o incluso superior al que se obtiene con mĆ©todos de compresión tradicionales.
Las cifras que se barajan son llamativas: se habla de que NTC podrĆa reducir el tamaƱo de los juegos hasta siete veces respecto a lo que ocupan actualmente. Un ejemplo prĆ”ctico que se maneja en varias fuentes es el de un tĆtulo de unos 150 GB que, tras aplicar esta compresión neuronal, pasarĆa a requerir Ćŗnicamente entre 20 y 25 GB en el SSD de la consola, sin que ello suponga un sacrificio evidente de detalle grĆ”fico.
Aunque la PS6 utilizarĆa una arquitectura de AMD (con CPU basada en Zen 6 y GPU sobre RDNA 5, segĆŗn los rumores), la tecnologĆa de compresión neuronal que finalmente integre no estĆ” del todo clara. El propio filtrador que ha dado pie a buena parte de esta información admite no saber si Sony optarĆ” por la solución de AMD o por la propuesta de NVIDIA, que tambiĆ©n se ha diseƱado para funcionar sobre hardware de AMD e Intel. Sea cual sea la elegida, el objetivo serĆa el mismo: aliviar la presión sobre el almacenamiento interno y facilitar que los jugadores instalen mĆ”s tĆtulos sin llenar el SSD en cuestión de dĆas.
Para los desarrolladores, esta tecnologĆa tambiĆ©n abre la puerta a incluir mĆ”s contenido o texturas de mayor resolución sin que ello penalice tanto el tamaƱo de descarga. En paĆses como EspaƱa, donde no todas las zonas disfrutan de conexiones de fibra simĆ©tricas de alta velocidad, reducir el peso de los juegos supondrĆa descargas iniciales mucho mĆ”s rĆ”pidas y un menor consumo de datos para quienes dependen todavĆa de conexiones móviles o ADSL.
Una PS6 totalmente volcada en el formato digital y sin lector de discos integrado
Otro de los puntos donde las filtraciones parecen alinearse es en la apuesta por un formato completamente digital de serie. Todo indica que la futura PS6 se comercializarĆa sin unidad de discos integrada, repitiendo y profundizando la estrategia iniciada con la PS5 Digital Edition y continuada con la PS5 Pro modular.
SegĆŗn estas informaciones, la consola no incluirĆa lector de discos en el modelo estĆ”ndar, obligando a quienes quieran seguir jugando en fĆsico a adquirir una unidad óptica externa por separado. Se habla incluso de un precio parecido al actual lector modular de PS5 Pro, que ronda los 129,99 euros en el mercado europeo, una cifra que podrĆa convertir el combo consola + lector en un paquete bastante mĆ”s caro de lo que muchos usuarios estĆ”n dispuestos a asumir.
Este movimiento evidenciarĆa el giro definitivo de Sony hacia un ecosistema dominado por las descargas digitales, las compras en la PlayStation Store y los servicios de suscripción. Para la compaƱĆa japonesa, prescindir de la unidad óptica integrada no solo reduce costes de fabricación, sino que tambiĆ©n refuerza el control sobre la distribución, la reventa y el mercado de segunda mano, Ć”mbitos donde el formato fĆsico sigue ofreciendo mĆ”s margen de maniobra a los consumidores.
En Europa, y especialmente en paĆses donde el mercado de juegos fĆsicos conserva todavĆa un peso considerable, la ausencia de lector de serie podrĆa generar bastante debate. El jugador que valora tener sus discos, compartirlos o revenderlos se verĆa obligado a un gasto adicional y a una dependencia mayor de un accesorio externo, algo menos cómodo y mĆ”s propenso a incidencias a largo plazo.
Desde el punto de vista prÔctico, la apuesta por el formato digital también implicarÔ una dependencia total de la conexión a Internet para descargar juegos, actualizaciones y parches. En zonas rurales o con infraestructuras de red mÔs limitadas, esto puede suponer una barrera de entrada importante, incluso aunque la compresión neural reduzca los tamaños de descarga.
Precios al alza, lanzamiento en 2027 y un contexto competitivo complejo
La combinación de almacenamiento recortado, ausencia de lector de discos y uso intensivo de tecnologĆas de compresión se entiende mejor si se observa el panorama de costes previsto para finales de la dĆ©cada. Diversos anĆ”lisis seƱalan que el mercado de la DRAM seguirĆ” encarecido al menos hasta 2027, afectando directamente al coste de producción de la PS6 justo cuando se espera que comience su fabricación a gran escala.
Algunas fuentes llegan a plantear que, en Europa, la consola podrĆa superar fĆ”cilmente la barrera psicológica de los 1.000 euros en su lanzamiento si la situación de los componentes no mejora y si Sony decide no subvencionar excesivamente el hardware. Otros escenarios mĆ”s moderados hablan de un precio de salida próximo a los 699 dólares, con Sony asumiendo parte del coste para no alejarse demasiado del rango que los usuarios consideran asumible.
En paralelo, el contexto competitivo tambiĆ©n se estĆ” moviendo. Microsoft prepara su propia apuesta de nueva generación bajo el nombre en clave Project Helix, un hĆbrido entre consola y PC que podrĆa ofrecer una propuesta diferente a la tradicional mĆ”quina de salón. De confirmarse este enfoque, los jugadores europeos se encontrarĆan el próximo salto generacional ante dos caminos bien diferenciados: un ecosistema cerrado y muy enfocado a los exclusivos, en el caso de Sony, y una plataforma mĆ”s cercana al PC, en el de Microsoft.
Para Sony, la percepción de que Xbox ya no es una amenaza directa en el terreno de las consolas clĆ”sicas podrĆa traducirse en una mayor libertad a la hora de fijar precios. Sin embargo, subestimar la atracción de un dispositivo hĆbrido con acceso a bibliotecas de PC podrĆa ser un riesgo, especialmente entre los usuarios que valoran la flexibilidad y el juego multiplataforma.
Respecto a la fecha, el calendario que maneja la mayorĆa de filtraciones sitĆŗa el inicio de la producción de PS6 a mediados de 2027, con un lanzamiento orientativo hacia finales de ese mismo aƱo. Esto encajarĆa con el ciclo habitual de renovación de consolas de Sony y darĆa margen para que PS5 y PS5 Pro agoten su recorrido comercial en un entorno donde aĆŗn queda stock pendiente y el parque de usuarios sigue creciendo.
Con todo lo que se sabe, o se cree saber, de la futura PS6, el cuadro que se dibuja es el de una consola potente, centrada en un SSD de 1 TB apoyado por una agresiva compresión neural de texturas, sin lector de discos de serie y con un precio que apunta alto por culpa del encarecimiento de la memoria. El jugador en EspaƱa y en el resto de Europa se encontrarĆ”, si estos rumores se confirman, con una mĆ”quina muy preparada para el formato digital, para la retrocompatibilidad y para catĆ”logos cada vez mĆ”s pesados, pero tambiĆ©n con menos margen para el coleccionismo fĆsico y una dependencia mayor de la conexión a Internet y del ecosistema cerrado de Sony.

