¿Qué hago si mi smartphone ha caído al agua?

Hoy en día, cada vez son más los fabricantes que deciden proteger sus dispositivos contra humedad o líquidos. Ya sea de forma oficial con certificaciones IP67 o IP68, dependiendo del nivel de resistencia a agua y polvo, o de forma extraoficial, mediante pegamentos y juntas de goma, los propios fabricantes piensan cada día más en que cada vez usamos el móvil en entornos más variados, aumentando el riesgo a ser dañado.

El iPhone 6s, por ejemplo, incluyó cambios de diseño que le dotan de mayor resistencia al agua, pero fue con la llegada del iPhone 7 cuando Apple certificó con protección IP67 la resistencia al agua y polvo. Los últimos modelos Xs y Xs Max, cuentan ya con protección IP68. Pero, independientemente de la protección con la que cuenten nuestros terminales, ¿qué debemos hacer si resulta mojado nuestro smartphone?

El peor momento es en el que nuestro smartphone se cae al agua o se moja. El pánico cundirá a raudales, y no es para menos. Un dispositivo electrónico, ya tenga certificación IP o no, puede dejar de funcionar en el momento en que se moja, pero siempre tenemos que, al menos, intentar extraer ese líquido y, sobre todo, la humedad que haya generado en el interior del terminal. El método más extendido no es otro sino el clásico del arroz. A continuación os lo explicaremos detalladamente, centrándonos en el caso de que el líquido que ha mojado nuestro móvil sea agua.

El método del arroz

Por multitud de gente es sabido que el método más barato, simple y efectivo en caso de que el terminal se nos caiga al agua es el del arroz. Si un dispositivo móvil se nos moja, los pasos a seguir serán:

  • Apagamos el móvil de forma inmediata. No compruebes si funciona en ese momento, pues puede que el problema se agrave hasta la muerte definitiva del terminal.
  • Sacamos la tarjeta SIM y, en caso de tener, la tapa de la batería y la batería en sí.
  • Secamos el terminal exteriormente utilizando un trapo suave que no raye.
  • Y aquí viene el meollo de la cuestión: tenemos que sumergir el dispositivo en un cuenco con arroz. Por supuesto, el método será mucho más efectivo si el arroz cubre el terminal sin dejar nada al aire.
  • Ahora solo nos queda esperar hasta que el poder absorbente de humedad del arroz haga su cometido, y se lleve consigo la humedad del interior del móvil. Recuerda que es muy importante no encender el móvil excepto en caso de extrema necesidad.
  • Es recomendable cambiar el arroz al menos cada 12 horas para que no merme su poder de absorción.

Tras realizar este proceso el teléfono podría volver a la vida, pero lo más normal es que se haya dañado internamente, perdiendo algunas funciones. El agua arrasa por donde pasa, y elementos como los botones, la cámara y sobre todo, el altavoz, sufrirán su paso y no funcionarán de forma correcta, puede que durante un tiempo, o incluso definitivamente. Pero llegados a este punto, y en caso de haber salvado parcialmente el móvil, siempre podremos intentar salvar los datos de su interior y ya decidir qué hacer.

Aunque llegados a este punto tenemos que distinguir entre agua dulce y agua salada, pues la sal de esta última tiene un gran poder corrosivo, afectando ciertas partes metálicas del interior del móvil, como ciertos conectores o incluso la placa base, así que este proceso no funcionará con la misma eficiencia. De perdidos al río, y con el dispositivo dañado, cualquier intento de revivirlo es bueno, aunque en este caso tendríamos que repetir el último paso varias veces para retirar la mayor cantidad de humedad posible y, sobre todo, actuar rápido para evitar males mayores.

Mi terminal se ha mojado y no enciende, ¿está roto?

Podemos parecer insistentes, pero lo más importante es recordar que debemos apagar el terminal lo más rápido posible, en caso de seguir funcionando, o no intentar encenderlo si se ha apagado. En un momento así y con tanta tensión quizá no recordemos este detalle, pero puede ser la diferencia entre salvar nuestro móvil o llevarlo a la muerte segura. Recuerda, la electricidad y el agua no son muy buenas amigas, así que es preferible curarse en salud. Pero en caso de que tras mojarse y realizar el método del arroz siga sin funcionar o sin encenderse, lo más probable es que haya sufrido daños graves, pero podemos comprobar si hemos tenido suerte y no ha sido así con un pequeño truco.

Mi dispositivo se enciende, pero la pantalla no funciona

Si la pantalla no funciona, tenemos que ponernos en lo peor. Si después de mojarse la pantalla no se enciende y no obtenemos respuesta alguna del display, podemos ir pensando en cambiar de móvil, aunque aún podemos hacer alguna comprobaciónEs tan sencillo como buscar la forma para recibir algún estímulo del móvil. La opción más fácil es que alguien nos llame, pero en caso de tener código PIN o tener el móvil en silencio, no sonará ni hará nada. El siguiente paso sería conectarlo al ordenador. Si este reconoce el dispositivo, al menos sabemos que funciona, aunque no podamos ver nada a través de la pantalla.

En este caso, ya es cuestión de cada uno el decidir qué hacer con el dispositivo. La opción del servicio oficial siempre está presente, teniendo en cuenta que la factura, en caso de tener reparación, será cuantiosa. En caso contrario y si te ves capaz, puedes intentar repararlo tu mismo, buscando las piezas y siguiendo tutoriales que encuentres en la web.

¿Puedo secar un dispositivo mojado con un secador?

Podemos pensar que el aire caliente hará que el agua se evapore más rápidamente dentro de nuestro móvil. Pero tengamos en cuenta que el aire caliente que sale del secador tiene una temperatura superior a la que es capaz de soportar un teléfono móvil en condiciones normales. Podemos quemar ciertas partes vitales del móvil y entonces, crear un daño irreparable.

Si bien es cierto que algunos secadores permiten expulsar aire a temperatura ambiente, tampoco es aconsejable, pues en todo caso podríamos expandir el agua dentro del dispositivo, haciéndola llegar a más sitios y finalmente, dañar componentes que, sin saberlo, aún estaban sanos. Así que mejor olvidémonos del secador, y sigamos fieles al método del arroz.

¿Y ahora cómo reparo mi dispositivo mojado?

Cada caso es distinto, así que tendremos que hacer un diagnostico para saber qué se ha roto. No perdemos nada por repetir el método del arroz una vez más y ver si tenemos suerte, pero si ya lo hemos repetido unas cuantas veces, el siguiente paso es ir probando cada característica del teléfono para comprobar qué funciona y qué no. Si el fallo es general (por ejemplo, no enciende ni responde a nada), el caso es más complicado y tendremos que ir pensando en móvil nuevo. Pero si vemos que la cámara está empañada y no enfoca bien, lo ideal sería buscar un tutorial de los cientos que hay en las redes, comprar las piezas de un proveedor fiable y de confianza y lanzarnos a repararlo nosotros mismos.

Eso sí, tendremos que tener en cuenta que los tutoriales que tenemos disponibles en páginas especializadas como iFixit están realizados por profesionales, y dirigidos a gente con unas nociones básicas de reparación de electrónica. Lo segundo es que, obviamente, perderemos la garantía, aunque al haberse mojado el dispositivo esta quedará anulada directamente, como explicamos a continuación.

Si no estamos familiarizados con las entrañas de los dispositivos electrónicos, lo mejor es olvidarnos de reparar nosotros mismos el terminal y dirigirnos a un servicio técnico. También es necesario saber que para abrir y reparar un dispositivo electrónico tan complejo no nos sirve la caja de herramientas que solemos tener por casa, sino que tendremos que proveernos de herramientas específicas, como por ejemplo destornilladores de punta pentalobular imantados para poder domar los diminutos tornillos que nos encontraremos.

¿Puedo esconder que mi dispositivo se ha mojado?

La respuesta es muy clara en el 99% de las ocasiones: no. Por supuesto, los fabricantes siempre van un paso por delante de los usuarios, y para evitarse problemas proveen a los terminales móviles de unos indicadores de contacto con líquidos. No son más que pequeñas pegatinas de color blanco, que se vuelven de un color rojizo en el momento que tienen contacto con un líquido. Tengamos en cuenta que en algunos casos, solo del contacto con la humedad, como por ejemplo en el baño durante una ducha, pueden llegar a cambiar de color, incluso sin haber mojado el terminal. Así que, sin duda, son muy sensibles.

No es lo más habitual, pero esa posibilidad existe. Si observamos que el indicador se ha vuelto de color rojizo, sería una pérdida de tiempo intentar que nos cubra la garantía del fabricante, pues en las condiciones especifica claramente que, incluso en los dispositivos con protección IP, la garantía queda invalidada en caso de ser mojado, alegando un mal uso del mismo.

Conclusión

Seamos sinceros. A nadie le gusta que su querido móvil que tanto le ha costado conseguir se moje de forma accidental, aunque se trate de un terminal con certificación IP67 o IP68 resistente al agua. Si se nos moja, aunque siga funcionando, la mejor opción es apagarlo, seguir el método del arroz y esperar. La clave es la paciencia.

En caso de que siga sin funcionar tras este tiempo, tendremos que averiguar la causa. Si lo encontramos de forma clara, ya podemos decidir si lo llevamos al servicio técnico o lo reparamos nosotros mismos. En el caso de que no funcione nada, lo mejor será ir buscando un terminal nuevo como sustituto.

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Joven apasionado de la tecnología y el mundo del motor. Proyecto de ingeniero mecánico, navegante por vocación. Con un coche, una caja de herramientas y cualquier gadget electrónico, soy feliz.

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