El CES 2026 se ha convertido en el escaparate clave para mostrar cómo será la próxima generación de redes inalámbricas. Aunque el estándar WiFi 8 todavía no está aprobado de forma definitiva y su ratificación no se espera hasta, como mínimo, 2028, varios fabricantes han decidido adelantarse y presentar ya sus primeros routers y plataformas de chips compatibles.
Mientras en muchos hogares y empresas el WiFi 7 aún está en plena fase de adopción, la industria de la conectividad se mueve un paso por delante. En Las Vegas se han dejado ver prototipos y soluciones de ASUS, MediaTek y Broadcom, centrados menos en batir récords de velocidad y más en mejorar la estabilidad, la gestión de la congestión y la respuesta en tiempo real, aspectos especialmente relevantes para Europa y España, donde el número de dispositivos conectados por hogar no deja de crecer.
Los primeros routers WiFi 8 se dejan ver en el CES 2026

En el terreno de los routers, uno de los anuncios más llamativos ha sido el ASUS ROG Neo Core, un prototipo de router WiFi 8 con el que la marca asegura haber realizado la primera prueba de rendimiento “en el mundo real” de este estándar. No es todavía un producto listo para llegar a las tiendas, pero sirve como avance de lo que se espera de la próxima hornada de equipos domésticos y para juego en línea.
Este ROG Neo Core apuesta por un diseño poliédrico sin antenas externas, alejándose de la estética tradicional de los routers gaming llenos de «patas». ASUS afirma que el dispositivo está pensado para reducir la latencia y mejorar el rendimiento sostenido, aspectos clave para partidas online, vídeo en 4K o superiores y aplicaciones sensibles al retardo. Aunque la marca ha deslizado que podría comercializarse a lo largo de este año, no ha concretado fecha ni precio, y desde la propia compañía reconocen que será un producto de gama alta.
De forma paralela, otras marcas han aprovechado la feria para enseñar que también están preparadas para el salto de generación. En los estands dedicados a redes se han visto varios routers WiFi 8 orientados a sistemas mallados (mesh), con especial énfasis en una gestión más inteligente del tráfico y en un roaming más suave entre habitaciones, buscando que las videollamadas o las sesiones de juegos en la nube no sufran cortes cuando el usuario se desplaza por la casa.
Aunque aún no hay fecha oficial para el estándar y la propia WiFi Alliance remite a un calendario que apunta a 2028 para la ratificación de IEEE 802.11bn (WiFi 8), los fabricantes de hardware quieren posicionarse ya como referentes en cuanto la certificación llegue. En el caso europeo, esto permitirá que operadores y proveedores de equipos empiecen a planificar su oferta de routers de próxima generación de cara a finales de década.
MediaTek Filogic 8000 y 800: la apuesta por los chips WiFi 8
Uno de los grandes protagonistas del CES 2026 ha sido MediaTek, que presentó su familia de soluciones Filogic 8000, orientada directamente al ecosistema WiFi 8. Esta gama está pensada para servir de base tanto a gateways de banda ancha y puntos de acceso empresariales como a dispositivos cliente, incluidos smartphones y portátiles, televisores, equipos de streaming y una amplia variedad de aparatos IoT.
La compañía destaca que sus nuevas plataformas se han diseñado con el foco puesto en la confiabilidad ultraalta, la baja latencia y la eficiencia energética, tres factores que consideran críticos en un contexto de redes saturadas y aplicaciones basadas en inteligencia artificial. Según sus datos, los primeros chipsets Filogic 8000 llegarán a los fabricantes a lo largo de este mismo año, abriendo la puerta a productos comerciales a partir de 2026 y facilitando el despliegue temprano de WiFi 8 en hogares y empresas europeas.
Junto a esta gama, MediaTek también ha dado detalles de Filogic 800, una familia de chips WiFi 8 orientada a dispositivos de consumo como móviles, televisores y equipos de gama alta para el hogar inteligente. La idea es ofrecer una conectividad más eficiente en escenarios como el vídeo en tiempo real, experiencias inmersivas (realidad extendida, juegos en la nube) y servicios que combinan IA local con procesamiento en la nube.
La firma taiwanesa estructura las innovaciones de WiFi 8 en cuatro grandes bloques: coordinación multi‑AP, eficiencia espectral y coexistencia, mejoras en cobertura y alcance, y optimización de latencia y fiabilidad. En todos ellos, las nuevas soluciones Filogic 8000 y 800 buscan convertirse en la opción de referencia para fabricantes de routers, operadoras europeas y proveedores de equipos profesionales.
Fuentes de la Wi‑Fi Alliance han señalado que MediaTek se sitúa entre las primeras compañías en muestrear soluciones WiFi 8, un movimiento que le otorga ventaja competitiva cuando el estándar esté completamente definido. Dado que el fabricante afirma enviar más de 2.000 millones de dispositivos conectados al año, su papel será relevante también en la evolución de la conectividad en mercados como el español.
Broadcom y la integración de IA en routers y plataformas de red
Otro actor importante que ha aprovechado el CES 2026 para mostrar sus cartas en WiFi 8 es Broadcom, con una nueva plataforma que integra la APU BCM4918. Esta solución combina computación de alto rendimiento, funciones de red avanzadas y aceleración de inteligencia artificial en un único chip, un enfoque pensado para routers premium, gateways de operador y equipos empresariales.
La compañía complementa este procesador con dos radios WiFi 8 de doble banda. El modelo BCM6714 ofrece tres transmisiones espaciales en 2,4 GHz y cuatro en 5 GHz, mientras que el BCM6719 sube el listón al incorporar cuatro transmisiones espaciales tanto en 2,4 GHz como en 5 GHz. Estas configuraciones buscan mejorar el rendimiento en entornos densos, facilitando que múltiples dispositivos compartan la misma red sin que la experiencia se resienta.
Según Broadcom, estos productos ya están disponibles para clientes y socios a través de programas de acceso anticipado, lo que indica que veremos routers basados en estas soluciones antes de que el estándar esté completamente cerrado. Para el mercado europeo, donde las operadoras suelen apoyarse en este tipo de plataformas para sus CPE de fibra y xDSL, la disponibilidad temprana facilitará pruebas piloto y despliegues limitados en los próximos años.
El papel de la inteligencia artificial en estas soluciones no se limita a la mera etiqueta comercial. La integración de aceleradores específicos permite priorizar el tráfico en tiempo real, ajustar el reparto de recursos entre bandas y puntos de acceso, y optimizar el consumo energético de los dispositivos conectados, algo especialmente interesante en instalaciones empresariales y en edificios con alta densidad de usuarios.
De la velocidad bruta a la estabilidad: qué cambia con WiFi 8
A diferencia de transiciones anteriores —como el salto de WiFi 5 a WiFi 6 o de WiFi 6E a WiFi 7—, WiFi 8 no se centra tanto en aumentar la velocidad máxima teórica, sino en sacar más partido al espectro disponible y estabilizar la experiencia en escenarios complicados. En condiciones ideales, las tasas punta seguirán siendo similares a las de WiFi 7, pero el comportamiento de la red debería ser más consistente cuando haya muchos dispositivos conectados.
La WiFi Alliance y los fabricantes implicados coinciden en que el nuevo estándar apunta a mejorar al menos un 25 % el rendimiento en entornos adversos, reducir en torno a un 25 % la latencia y disminuir de forma equivalente la pérdida de paquetes, tomando como referencia las capacidades actuales de WiFi 7, que ya trabaja con latencias por debajo de los 10 milisegundos y tasas de pérdida de datos inferiores al 0,1 %.
En pruebas internas presentadas por ASUS, en escenarios controlados de juego en 4K, se habrían observado caídas de la latencia media desde unos 3 ms con WiFi 7 (802.11be) hasta aproximadamente 0,5 ms con un prototipo WiFi 8 (802.11bn). Aunque se trata de datos de laboratorio y habrá que ver cómo se traduzcan a condiciones reales en viviendas o oficinas europeas, apuntan a un uso mucho más cómodo para videojuegos competitivos, realidad extendida o aplicaciones de telemedicina.
Otro de los ejes del estándar es la mejora de la cobertura y la estabilidad de la señal. Con cada vez más dispositivos conectados al mismo router —bombillas, enchufes, cámaras, altavoces, sensores—, mantener una conexión aceptable en todas las estancias se ha vuelto un reto considerable. WiFi 8 introduce capacidades como Enhanced Long Range y nuevas formas de asignar recursos en el enlace ascendente para reducir la latencia incluso en los bordes de la red.
También gana peso la eficiencia energética. Los mecanismos de ahorro de energía se refinan para que los dispositivos inalámbricos, especialmente móviles y sensores IoT, puedan “dormir” más tiempo sin perder conectividad, alargando la autonomía de baterías y reduciendo el consumo global de la red, algo que encaja con las estrategias de sostenibilidad que se están impulsando desde la Unión Europea.
Coordinación multi‑AP y uso inteligente del espectro
En entornos con muchas redes solapadas —bloques de pisos, oficinas abiertas, campus universitarios—, los puntos de acceso tienden a interferir entre sí y a malgastar parte del espectro. WiFi 8 aborda este problema con un conjunto de funciones reunidas bajo el paraguas de la coordinación multi‑AP, pensadas para que los distintos routers y puntos de acceso colaboren en lugar de “pelearse” por el aire disponible.
Tecnologías como Coordinated Beamforming, Coordinated Spatial Reuse y Multi‑AP Scheduling permiten que varios puntos de acceso ajusten de forma coordinada la dirección de las señales, el momento en que transmiten y la reutilización espacial de los canales. De esta manera, la red se comporta más como un sistema orquestado que como un conjunto de nodos aislados, algo especialmente útil para despliegues empresariales y redes públicas de alta densidad en estaciones, aeropuertos o recintos feriales europeos.
En paralelo, WiFi 8 profundiza en la eficiencia espectral y la convivencia con otras tecnologías inalámbricas. Funciones como Dynamic Subband Operation, Non‑Primary Channel Access e In‑Device Coexistence ayudan a aprovechar mejor los fragmentos de espectro “libres” y a repartir recursos entre múltiples dispositivos y servicios, mitigando los problemas de congestión que ya se perciben en bandas muy utilizadas.
En cuanto a cobertura, el estándar introduce mejoras en el enlace ascendente y en la distribución de recursos (por ejemplo, a través de Distributed‑Tone Resource Unit) que reducen la latencia y estabilizan la conexión en los límites de la red. Esto es clave para aplicaciones distribuidas de inteligencia artificial, donde la rapidez con la que viajan los datos entre sensores, nodos intermedios y la nube puede marcar la diferencia.
Para la optimización de latencia y fiabilidad, WiFi 8 recurre a una adaptación más inteligente de la velocidad de transmisión y al uso de Aggregated PPDU, con el objetivo de mantener un rendimiento predecible en casos de uso sensibles al retardo. Entre ellos se incluyen experiencias de realidad extendida (XR), juegos en la nube, automatización industrial avanzada y servicios críticos en tiempo real, todos ellos con un interés creciente en el tejido productivo europeo.
Calendario del estándar y perspectivas para Europa y España
Pese a la oleada de anuncios en el CES, los organismos responsables de la normalización recuerdan que el estándar IEEE 802.11bn todavía está en desarrollo. La información disponible apunta a que no se completará antes de 2028, por lo que las soluciones mostradas en Las Vegas deben entenderse como plataformas preparadas para una especificación que aún puede sufrir ajustes.
Esta distancia entre el calendario regulatorio y los lanzamientos comerciales no es nueva, pero obliga a fabricantes, operadoras y usuarios a moverse con cierta prudencia. En Europa, donde las normas sobre uso del espectro radioeléctrico y compatibilidad electromagnética son especialmente estrictas, los despliegues masivos de WiFi 8 probablemente llegarán escalonados, empezando por entornos de pruebas, proyectos piloto en empresas y dispositivos tope de gama.
A corto plazo, la aparición de routers y chips “preparados para WiFi 8” puede servir sobre todo para que las marcas se posicionen, como ya ocurrió con el WiFi 6 antes de su adopción plena. Para el usuario doméstico en España, lo más razonable será seguir renovando a WiFi 6 o WiFi 7 mientras tanto, salvo que surjan ofertas muy concretas ligadas a servicios de operadoras o a productos de nicho que quieran hacer de escaparate tecnológico.
Desde la industria se insiste en que el grueso de las mejoras de WiFi 8 se orienta al rendimiento en escenarios complejos, más que a multiplicar la velocidad de bajada frente a generaciones previas. Para muchas viviendas y pequeñas oficinas, el salto perceptible llegará cuando el número de dispositivos conectados y las aplicaciones basadas en IA hagan que la red actual se quede corta en estabilidad más que en megabits por segundo.
De cara a finales de la década, cuando el estándar esté ratificado y los equipos certificados lleguen en masa a Europa, lo esperable es que WiFi 8 conviva durante un tiempo con WiFi 6 y WiFi 7, con una transición gradual similar a la vivida en ciclos anteriores. Las inversiones en fibra y redes móviles 5G y 6G en la región también condicionarán la velocidad con que hogares y empresas adopten esta nueva generación inalámbrica.
Lo visto en el CES 2026 deja claro que la próxima gran evolución del WiFi ya está en marcha, aunque todavía en fase temprana. ASUS, MediaTek, Broadcom y otros fabricantes han aprovechado la feria para enseñar routers conceptuales y plataformas de chips listos para WiFi 8, centrados en reducir la latencia, coordinar mejor los puntos de acceso, gestionar la congestión y ahorrar energía. Falta aún el respaldo de la norma definitiva y la respuesta del mercado europeo, pero todo apunta a que, cuando llegue el momento, la industria tendrá gran parte del trabajo adelantado.